La importancia de los espacios verdes en las ciudades
Las ciudades que ofrecen calidad de vida no sólo han de tener buenos servicios, mobiliario urbano práctico y unos niveles de polución controlados, sino poner a disposición de los ciudadanos zonas verdes a través de políticas responsables con el medio ambiente.

Esas áreas verdes son claves para mejorar la salud de la población, pues actúan como pulmones que renuevan el aire polucionado, al tiempo que relajan y suponen una evasión necesaria para olvidar el hormigón, constituyendo auténticas burbujas de naturaleza rezuman e insuflan vida.

La importancia de los espacios verdes en las ciudades

Hamburgo quiere ser una ciudad sin coches dentro de 20 años
Hamburgo es una ciudad con muchos parques. La segunda ciudad en extensión de Alemania tiene el 40% de su superficie cubierta por zonas verdes. Hay parques, zonas para hacer deporte, plazas con jardines, cementerios… Estas zonas verdes se unen con caminos peatonales y carriles bici. El ambicioso objetivo del Ayuntamiento de la ciudad es que, dentro de 20 años, nadie tenga que coger el coche para desplazarse por la ciudad. Es el plan Green Network. Una red verde para desplazarse de forma sostenible.

El proyecto conectará las zonas que no están ubicadas en el centro de la ciudad, pues éstas ya disponen de zonas peatonales y carriles bici. Principalmente, se conectarán los dos parques más grandes de la ciudad, uno situado en el norte y otro en el sur.

Hamburgo quiere ser una ciudad sin coches dentro de 20 años

Madrid, una ciudad llena de zonas verdes
A más de uno le va a sorprender el dato. A cada madrileño le corresponde una media de más de 16 metros cuadrados de zonas verdes de uso público. Madrid es, por tanto, una de las ciudades con más zonas verdes de Europa. Lástima que también sea una de las que más atascos tiene que soportar todos los días y a cualquier hora. La Organización Mundial de la Salud recomienda 10 metros de zonas verdes por ciudadano.

No es vano, las numerosas zonas verdes que hay en la capital de España es una de las razones por las que se le ha concedido el prestigioso premio Green Good Design que otorga el Ateneo de Chicago y el Centro Europeo de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos.

Madrid, una ciudad llena de zonas verdes

Espacios naturales en ciudades
Cultivar y fomentar los espacios verdes o naturales cerca de las ciudades puede aportar una gran cantidad de efectos beneficiosos:

– Reducen los efectos del cambio climático, al retener el dióxido de carbono.
– Diminuyen la contaminación acústica y lumínica.
– Limpia y purifica el aire, el suelo y el agua.
– Estabilizan el microclima de lasciudades.
– Protegen el suelo de la erosión.
– Forman un patrimonio natural y cultural.
– Ofrecen productos agrícolas y silvícolas de calidad.
– Constituyen un entorno saludable para el deporte y el ocio.
– Permite a los ciudadanos tener un contacto cercano con la naturaleza.

Sin embargo, por desgracia el desarrollo urbanístico o la construcción de infraestructuras han fomentado a la reducción, dispersión o fragmentación de estas áreas naturales. Los expertos destacan la escasez de medidas de conservación y restauración de estas zonas naturales, y reclaman una mayor implicación de las instituciones y la participación activa de los ciudadanos para la conservación de los espacios naturales en ciudades.

Espacios naturales en ciudades
Los denominados espacios naturales periurbanos se pueden situar en diversos espacios:

Espacios montañosos que cuentan con montes en contacto directo con centros urbanos. Entre los destacados tenemos a Collserola en Barcelona, Le Salève en Ginebra, La Charteuse en Grenoble, o Monsanto en Lisboa.
Espacios costeros que utilizarse para turismo y actividades pesqueras, como Calanques en Marsella o Portofino en Génova.
Planicies, como el Parque de la Agricultura al sur de Milán, el Anillo Verde de Vitoria-Gasteiz, o los bosques de Ámsterdam y los de Fontainbleau en París.
Llanuras aluviales y humedales donde la presencia de agua permite la presencia de numerosas actividades humanas. Por ejemplo: Po Valley y Miribel-Jonage en Lyon.
Pequeños valles y colinas que suelen encontrarse dentro del tejido urbano aunque se encuentran bajo una presión urbanística importante, como por ejemplo: Rhône Valley en Ginebra o los pequeños valles de Lausana.

Zonas verdes urbanas en peligro
Los planes para la construcción de nuevas zonas verdes en ciudades y pueblos españoles se han reducido a la mitad, además el mantenimiento de parques, jardines y arbolados están en peligro por la crisis financiera, según la Asociación Española de Empresas de Parques y Jardines (ASEJA), que gestiona más del 70% de los espacios verdes públicos en nuestro país.

Los presupuestos de los ayuntamientos se están reduciendo y el crédito de las partidas destinadas al cuidado medioambiental se ha traspasado a otros conceptos.

Actualmente se gastan entre 3 y 4 euros en el cuidado de un metro cuadrado de zona verde, cuando lo ideal estaría en torno a los 8 euros, lo que permitiría invertir en tecnología sostenible, principalmente enfocada al ahorro de agua.

Sin embargo, no todo son malas noticias, pues la evolución de los espacios verdes en España en los últimos años ha tenido un crecimiento muy superior al de la economía.

España tiene 15 metros cuadrados de zona verde por habitante.