Tanzania despide a su máximo responsable de fauna salvaje por contrabando de animales
Por si no bastara la lacra que suponen tanto el turismo de lujo como la caza furtiva de animales para los parques naturales de Tanzania, ahora se destapa un escandaloso caso de tráfico de animales por parte de los mismos responsables de la fauna salvaje del país.

Por desgracia, este supuesto caso de corrupción de los responsables de la fauna salvaje no es el primero ni tampoco será el último, ya que se trata de una práctica habitual en este país en particular y, en general, en todo el continente africano. Aunque su misión sea preservar la naturaleza, cada uno con un cometido distinto, muchos de ellos se lucran siendo permisivos con la caza ilegal o, como ha ocurrido esta vez, participando en grandes operaciones de contrabando de especies protegidas, entre ellas jirafas, gacelas, buitres o impalas.

El caso puede dañar seriamente la ya tocada reputación del país, algo que ahora intenta evitarse poniendo de patitas en la calle a este máximo responsable y de dos personas más, todos ellos presuntamente implicados en el contrabando de más de 100 animales vivos procedentes de los parques. Así, según ha declarado en rueda de prensa el ministro de Turismo y Recursos Naturales, Hamisi Kagasheki, este máximo responsable de vida salvaje ha recibido carta de despido fulminante por estar supuestamente implicado en el contrabando masivo de animales.

De todos modos, lo cierto es que Tanzania gana mucho, pero que mucho dinero (segunda mayor fuente de moneda extranjera, después del oro) gracias al turismo de lujo, que acude a disfrutar del indómito paisaje que ofrecen las llanuras de la sabana tanzana, pero también a cazar animales salvajes de forma completamente legal. No en vano, muy probablemente Tanzania sea el destino de caza más importante de África. Por lo tanto, difícilmente se tiene autoridad moral para castigar algo que se está promocionando al máximo nivel de forma oficial. De otro modo pero, al final, con los mismos resultados. Y, como siempre, los indefensos animales son los que salen perdiendo.