Tejas solares de vidrio
Pese a no ser excesivamente grandes, los colectores de energía solar térmica parecen unos auténticos mastodontes al lado de la ingeniosa alternativa que representan las tejas solares de vidrio, un invento sueco revolucionario a nivel estético, de eso no hay duda y, por lo que uno puede leer de ellas, también ofrece buenos resultados.

¿Pero, que son las tejas solares de vidrio? Quizá antes hayamos de responder a otra pregunta mucho más básica, pues el concepto de energía termosolar no equivale al de energía fotovoltaica, si bien ambas son energías solares.

Así, la energía termosolar o energía solar térmica es un sistema distinto al basado en paneles fotovoltaicos, pues mientras éstos están diseñados para transformar la radiación solar en electricidad, aquellos suelen utilizarse para rebajar la factura de la calefacción del agua y de ambientes interiores. Aún así, lo cierto es que también admiten complementos para generar electricidad.

Calefacción, agua caliente y aire acondicionado

Estas curiosas tejas de vidrio, ahora sí, pertenecen a este segundo tipo de tecnología, pero su aspecto es tan insólito que más bien parecen tejados de hielo. Sin embargo, nos acercan a un mundo de fantasía casi de ensueño, en el que las energías renovables y el diseño arquitectónico van de la mano.

Tejas solares de vidrio
Ensoñaciones aparte, estas tejas de vidrio son una realidad, y su ahorro a medio plazo, tras amortizar la inversión, otra cuestión completamente terrenal, tan contante como sonante. Y es que las tejas SolTech Energy generan energía limpia y sostenible gracias a un invento sueco que permite reducir el coste de calefacción gracias a este insólito sistema que, entre otras cosas, resulta mucho más difícil de robar que los paneles fotovoltaicos o los captadores termosolares.

Además, tal y como ocurre con los acumuladores temosolares, también este techo solar puede adaptarse para alimentar un sistema de aire acondicionado. En este caso, sería necesario colocar una máquina de absorción, mediante el sistema conocido como refrigeración por absorción. Básicamente, se utilizan máquinas de enfriamiento por absorción en las que se sustituye el compresor por una compresión de tipo térmica.

Calientan el aire, no el agua

Debajo de ese precioso vidrio se esconde el quid de la cuestión, una base de nylon de color negro, que absorbe el calor para transmitirlo al aire que hay entre las tejas y ésta. De este modo, el aire se calienta y acaba canalizándose a un acumulador de calor.

Si bien el clima influye en el rendimiento, de media se producen unos 350 kWh de calor por metro cuadrado. Teniendo en cuenta que es un invento sueco, es lógico que su rendimiento no dependa de los días de sol únicamente, ni siquiera de una radiación solar importante.

Y, el precio, un tema sensible, que en este caso es también elevado es de unos 24.000 euros por un tejado de 6 metros cuadrados, que podrían ser de una vivienda, de una invernadero o jardín o, por ejemplo, sustituir el tejado de una piscina cubierta. Por otra parte, al ser independiente de cualquier estructura arquitectónica podemos instalarla a modo de reforma, sin necesidad de tener que hacerse la casa desde cero. Además, las tejas tienen un peso similar al de las tejas convencionales de arcilla, con lo que tampoco sobrecarga la estructura.

En el capítulo de impacto ambiental del invento, a nivel paisajístico es interesante y, sin duda, mucho más deseable que paneles y colectores, al menos en sus versiones actuales. Por lo demás, el vidrio es fácil de reciclar, durable, y su producción no supone una huella de carbono excesiva. Además, pensando en todo, en sus andanzas tejadiles, los gatitos callejeros podrían salir escaldados, pues se alcanzan temperaturas elevadas, de hasta 80 grados centígrados. Esperemos que no queme tocarlas…