El terremoto y tsunami de Japón
Ya esperábamos un aumento de los desastres naturales para este año y las malas noticias han llegado. La Tierra ha vuelto a temblar en Asia. Esta mañana, un potente terremoto de 8,9 grados en la escala Richter ha sacudido al noreste de Japón y provocado un devastador tsunami de cuatro metros que ha arrasado sus costas.

De momento se han registrado más de 300 muertos en la provincia de Miyagi (este de Japón) a causa del tsunami que sacudió la costa oriental nipona, la cifra de desaparecidos es de al menos 88.000. Se trata del quinto terremoto más fuerte registrado en el mundo y el mayor que ha sufrido el país del sol naciente, donde ya están preparados para una constante actividad sísmica importante. A pesar de que la sacudida se ha desatado a 380 kilómetros al noreste de Tokio, se ha dejado sentir con fuerza en la capital, ciudad con la mayor concentración urbana del mundo con 30 millones de habitantes.

El terremoto y tsunami de Japón
Los rascacielos de Tokio han temblado durante unos interminables segundos y la gente, presa del pánico, ha salido a las calles corriendo y gritando como si se tratara de la fin del mundo. Se han caído las redes de telefonía móvil y diversos aeropuertos han sido cerrados. El seísmo también ha provocado incendios en inmuebles y especialmente en una refinería de la bahía de Tokio.

Pero la zona más afectada parece ser Miyagi, la región más cercana al epicentro del terremoto. Gracias a las extraordinarias medidas de seguridad con que se construyen los edificios en Japón, reforzados concienzudamente a base de acero y hormigón, todo parece indicar que la cifra final de fallecidos no será tan alta como pudiera haber sido en cualquier otro país.

El terremoto y tsunami de Japón
El tsunami provocado por el potente terremoto de 8,9 grados que se ha registrado en el noreste nipón amenaza a la práctica totalidad del los países costeros del Pacífico, entre los que se encuentran Taiwán, Indonesia, Filipinas, Papúa Nueva Guinea, Micronesia y Hawai. La costa oeste de Estados Unidos y Canadá, así como el norte de Australia también esperan una gigante ola de agua.

El tsunami es ya más alto que algunas islas y puede ir derecho hacia ellas.