Territorios de Fukushima estarán deshabitados durante diez años
Parte de los territorios que rodean la planta nuclear Fukushima-1, averiada tras el terremoto y posterior tsumani que azotó las costas de Japón, quedarán deshabitados durante diez años para no exponer a personas a la contaminación radiactiva de la zona, según señala un informe del propio Gobierno del país. Los territorios que quedarán vedados al ser humano serán los que se prevé que tengan un nivel de la contaminación radiactiva mayor que 50 milisieverts al año hacia 2022.

El nivel de la radiación admisible para que la gente regrese a sus hogares, por otra parte, es de 20 milisieverts al año. Según las previsiones, la contaminación excederá ese nivel en siete distritos del país durante cinco años. La sombra de un accidente nuclear es alargada.

El informe presentado por el Gobierno señala, así mismo, que los pronósticos se hicieron sin considerar las obras de descontaminación que se realizan en torno a la central. Por otra parte, no señala cuántas personas podrán regresar a sus casas en los próximos años. En relación con este asunto, algunos políticos japoneses han exigido al Ejecutivo que elabore un informe más completo que informe con rigor a las personas afectadas que han tenido que abandonar sus hogares.

No es la primera vez que se equivocan los cálculos respecto a la radiación. La contaminación atmosférica por cesio tras el accidente en la central nuclear japonesa de Fukushima-1 alcanzó 40.000 terabecquerelios (TBq), lo que supera dos veces los niveles calculados en un primer momento, según informó el Instituto Nacional de Investigaciones de la Agencia Meteorológica de Japón. Desde que se produjo el accidente, las informaciones y los datos han variado sospechosamente.

Las autoridades evacuaron a la población en un radio de veinte kilómetros a la redonda respecto a la planta. Poco después se reportó la contaminación radiactiva del aire, el agua marina y potable, y los alimentos, en especial, con isótopos de yodo y cesio.