Trabajadores de la industria del fracking contaminados con benceno en Colorado
La fractura hidráulica o fracking, no es sólo perjudicial para el medio ambiente y para las personas que viven cerca de los pozos de extracción, sino también para los trabajadores de la industria. En Colorado, Estados Unidos, se produjo un vertido de 241 barriles de líquidos usados para la extracción de gas natural de pizarra.

Entre los químicos del derrame, había benceno, una sustancia cancerígena. Se sabia que el incidente había contaminado el medio ambiente que rodea a Parachute Creek, la localidad cercana al pozo de fracking, así como a la fauna de la región. Pero ahora se sabe que también los trabajadores de la empresa que explota el pozo han estado expuestos a la sustancia cancerígena.

Hasta el momento, las sustancias químicas tóxicas del vertido se han mantenido en secreto. Ni siquiera los trabajadores sabían a qué se arriesgaban. La empresa, por su parte, no les proporcionó el equipo de seguridad adecuado. Por ello, la Occupational Safety and Health Administration (Administración de Seguridad y Salud) ha multado a una filial de Williams Energy y a otras dos empresas a pagar una indemnización de 27.000 dólares por incumplimiento en las labores de limpieza de sus trabajadores.

Los trabajadores estuvieron expuestos a hidrocarburos considerados como residuos peligrosos sin saberlo. Según medios de comunicación de la zona, la empresa ha ocultado esta información durante dos meses. Williams Energy ya conocía la fuga en enero, pero no informó a la institución estatal hasta marzo. Un caso más del secretismo que rodea al fracking y que demuestra que usan productos muy contaminantes que afectan al medio ambiente.

Mentiras para encubrir la contaminación

Trabajadores de la industria del fracking contaminados con benceno en Colorado
La fuga se produjo en una de las tuberías por las que se transporta el gas natural hasta una planta de procesamiento. Los responsables de la empresa dijeron en un primer momento que la cantidad de líquido derramado no era suficiente para dar la alarma. Sin embargo, en marzo, la cantidad de líquidos mezclados con gas natural se había expandido y se estima que unos 10.000 galones de hidrocarburos contaminantes han llegado al suelo y a las aguas subterráneas y, quizá, al agua que consumen en Parachute Creek. Mentiras y más mentiras que ponen en peligro la salud de la población.