Tráfico ilegal del macaco de Berbería
Diversas entidades de protección animal alertan de la posible extinción del macaco de Berbería (Macaca sylvanus) en estado salvaje. Por ello, van a lanzar la 4ª edición de la Campaña Paso del Estrecho en la frontera entre España y Marruecos.

Del 1 al 16 de julio, la organización por la defensa de los derechos de los animales FAADA colabora en la campaña que lidera la Fundación AAP en el puerto de Algeciras para frenar el comercio ilegal de ejemplares de macaco de Berbería. La Campaña Paso del Estrecho quiere informar sobre la crítica situación de la especie y las amenazas que comprometen su supervivencia mediante la distribución de material educativo entre los miles de turistas que anualmente viajan a Marruecos.

El objetivo principal de la campaña es disuadir la compra de ejemplares de macaco de Berbería. Como novedad de este año, se proyectará un documental informativo en el área portuaria y en los buques que realizan el tránsito hacia Marruecos.

En la lista Roja de la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) de 2008, el macaco de Berbería pasó de ser una especie catalogada como “vulnerable” a estar “en peligro”. Las principales causas de su desaparición son la destrucción de su hábitat y el tráfico ilegal de sus crías para su venta como mascotas. Se calcula que, cada año, unas trescientas crías son robadas del medio natural, una cifra insostenible, teniendo en cuenta que sus poblaciones se encuentran muy fragmentadas.

En Marruecos, país de donde es originaria la especie, las crías son el principal objetivo de la caza ilegal. Después de su captura, son vendidas en los mercados de Marruecos para, posteriormente, ser introducidas como mercancía por el tráfico ilegal en Europa.

Por desgracia, sigue habiendo compradores que intentan domesticarlos e introducirlos en el seno de sus familias. El conflicto aparece cuando el mono crece y se vuelve agresivo e imprevisible. Algunos de ellos son rescatados por la AAP, pero otros se quedan en el camino.

FAADA rescata, mantiene y reubica ejemplares de macaco en Cataluña y coordina rescates y reubicaciones de estos animales por todo el Estado español. En sus instalaciones hay más de cincuenta ejemplares. Pero quedan todavía decenas en lista de espera. Las personas que compran un macaco de Berbería contribuyen a la extinción de la especie. Incluso pagar por fotografiarse con uno de sus ejemplares es perjudicial para los monos.

La situación del macaco de Berbería es muy crítica: se calcula que sólo quedan unos cuatro mil ejemplares en estado salvaje en Marruecos y otros mil quinientos en Argelia.