
La compañía Joule Biotechnologies está desarrollando una tecnología que puede revolucionar el sector de las renovables, concretamente sus investigaciones de biotecnología se centran en la producción de combustible líquido a partir de la energía solar y de otras sustancias químicas.
Consiste en la utilización de organismos modificados genéticamente que pueden transformar la energía solar y el dióxido de carbono en moléculas base para la creación de biodiesel. Estos organismos se encuentran flotando en una solución acuosa y expuestos a los rayos del sol mediante unas plataformas orientables. Es como producir combustible líquido a partir del aire. Los microbios obtenidos en el laboratorio consumen el CO2 del aire y con la energía de la luz solar son capaces de producir grandes cantidades de etanol, diesel, y otros tipos de hidrocarburos.
Esta tecnología está siendo evaluada en los laboratorios de la empresa con sede en Estados Unidos, pero planean la producción a nivel comercial a partir del 2011 si las investigaciones concluyen con éxito. Por supuesto, las ventajas de este proceso son enormes: no produce biomasa, no necesita terreno fértil, no precisa agua fresca (puede ser reutilizada), produce el combustible directamente sin la necesidad de extracción ni destilación, el resultado obtiene combustible a precios competitivos, producción altamente eficiente, no emite contaminación, reduce los niveles de CO2 en el aire y lo mejor de todo, su materia prima es inagotable.





































