Tratado de apicultura en verso del siglo XIX
La apicultura es el arte de criar abejas para aprovechar sus productos, según la definición del DRAE. Criar abejas y prestarles los cuidados necesarios con el fin de obtener y consumir los productos que estos laboriosos insectos son capaces de elaborar y recolectar. El principal producto que se obtiene es la miel, aunque hay otros como el propóleos.

La apicultura se practica desde hace siglos. Se han encontrado, incluso, escenas de recolección de miel en algunas pinturas rupestres (se calcula que tienen entre 7.000 y 8.000 años de antigüedad). Primero, se recolectaba la miel de colmenas silvestres, pero, en el Neolítico, se aprendió a controlar y a criar las abejas. En Egipto, antes de la época de los faraones, ya hay documentos escritos que prueban que se practicaba este arte. Más tarde, los griegos desarrollaron la apicultura, a la que consideraban de gran valor, hasta el punto de que algunas monedas llevaban talladas imágenes de abejas.

Hasta el descubrimiento de América, cuando se descubrió la caña de azúcar, la miel se usaba para endulzar los alimentos. En fin, la apicultura es parte de nuestra cultura casi desde que comenzó la propia civilización.

Ahora, en el siglo XXI, el Instituto de Estudios Riojanos ha presentado El Colmenero poeta, un tratado de apicultura en verso escrito en el siglo XIX. Este manuscrito sobre apicultura fue adquirido en la localidad de Berlanga de Duero, provincia de Soria, en 1949, por Fernando Fernández de Bobadilla y Ruiz, un jurista que amaba los libros.

Fernando Fernández de Bobadilla y Ruiz publicó numerosos trabajos científicos y artículos en prestigiosas revistas, pero también dedicó buena parte de su tiempo libre a sus otras pasiones, como la historia y otras materias como la literatura, las biografías, la etnología, la paleontología, la arqueología, la naturaleza y la agricultura. El tratado de apicultura fue un regalo de un vecino de Berlanga de Duero como agradecimiento por su labor como juez.