
Buena noticia. Más de 100 países han aprobado en Dublín el texto de un Tratado internacional para prohibir las bombas de racimo. Éste prohíbe la utilización de este tipo de bombas e ilegaliza la fabricación, uso, posesión o venta de las mismas. ¿El motivo? Son armas que causan daño a la población.
El próximo mes de diciembre, en Oslo, los estados que han aprobado el texto podrán firmar para ratificar lo hoy aprobado y hacer que por fin desaparezcan las bombas de racimo. Tan sólo con que 30 estados lo hagan, será suficiente para que entre en vigor.
El Tratado impone que que los países deberán de destruir su arsenal lo antes posible, a más tardar dentro de 8 años tras la ratificación del mismo. Cualquier posible retraso debe ser justificado con información exhaustiva ante Naciones Unidas.
Eugeni Barquero, de la Fundació per la Pau, estaba muy contento con el nuevo Tratado:
Se trata de un documento histórico que significará un cambio real en las vidas de muchos afectados, y que evitará que haya más víctimas en el futuro. El Derecho Internacional Humanitario (DIH) ha dado hoy un gigantesco paso adelante.







































