TreePeople, por unas ciudades con más árboles y menos autopistas
TreePeople es una asociación ambiental sin ánimo de lucro que une los beneficios de los árboles, las personas y la tecnología. Su objetivo es conseguir un futuro sostenible para la ciudad de Los Ángeles. Es un proveedor de soluciones sostenibles a los problemas que surgen en los ecosistemas urbanos a través de la educación ambiental, programas forestales y proyectos de demostración y difusión de políticas en favor de la reforestación en las ciudades.

El medio ambiente de las grandes ciudades afecta, directa e inmediatamente, a sus ciudadanos, pero, a largo plazo, también tiene repercusiones en todo el planeta y para las generaciones futuras. Andy Lipkis es el fundador de TreePeople. Lo hizo hace ya más de treinta años, cuando era sólo un adolescente.

Andy sufrió asma de niño y se tuvo que ir donde mejor podía respirar, a los bosques. A los quince años, lejos de la ciudad donde después fundó su ONG, Los Angeles, estableció una relación muy especial con los árboles. Aprendió a interpretar sus señales, a buscar cobijo físico y espiritual. ¿No habéis abrazado nunca a un árbol? Os lo aconsejo.

Muchos habitantes de las ciudades suelen considerar los árboles como un simple ornamento para embellecer las calles. Sin embargo, los árboles proporcionan oxígeno, absorben dióxido de carbono (CO2), limpian la atmósfera, refrigeran las calles, captan el agua de lluvia, proporcionan alimentos, protegen de las inundaciones. Además, ante el cambio climático, son los mejores aliados para la mitigación de sus efectos.

Por todas esas razones, Andy Lipkis decidió que debía dedicar su vida a plantar árboles. En 1973, fundó los TreePeople, uno de los pioneros del movimiento de reforestación urbana que, después, se ha contagiado a otras regiones de Estados Unidos y de otras partes del mundo.

Lipkis calcula que, con la ayuda de los miles de voluntarios de su oganización, han podido llegar a plantar unos dos millones de árboles sólo en Los Angeles, una ciudad llena de autopistas y de coches en la que mueren, cada año, una media de 5.400 personas por enfermedades respiratorias. El asma es una verdadera epidemia, sobre todo, entre los más jóvenes y los que viven cerca de las autopistas.

Algunos llaman a Andy el Hombre-árbol. Para él, un barrio sin árboles es un lugar muerto. El ideal de este defensor de los árboles en las ciudades es crear una especie de “ciudadano forestal”, personas que cuiden el ecosistema urbano, el terreno y el agua. Y, por supuesto, los árboles y plantas.