Trump autoriza la caza de lobos y osos en su madriguera
Donald Trump sigue con sus iniciativas poco amigas del medio ambiente. El legado ambiental de su predecesor, Barack Obama, no era una panacea, pero empieza a tener un gran valor si comparamos su gestión con la del nuevo inquilino de la Casa Blanca.

De hecho, la ley que acaba de firmar deroga la normativa de su predecesor, permitiendo a partir de ahora a los cazadores a Alaska cazar osos, lobos y sus crías en sus madrigueras, incluso cuando estén en hibernación.

La nueva legislación, por otra parte, también permite dispararles desde helicópteros o aviones. Unas prácticas que los reglamentos aprobados durante la legislatura de Barack Obama prohibían. Entre otras prácticas de caza, se permiten el uso de cebo, las trampas de ajuste, la caza aérea y la matanza de osos, lobos y coyotes en su madriguera.

La ley afecta a 16 reservas protegidas la vida silvestre del estado, con una superficie de 300 000 km2, que dejarán de serlo en este sentido. La nueva ley, presentada por el congresista republicano Don Young, el representante de Alaska, fue aprobada por la Cámara y el Senado, antes de su reciente firma presidencial.

Un paso atrás para la conservación

Impulsada por los senadores republicanos, por lo tanto, supone el final de la protección de estos animales en la reserva nacional de Alaska, puesto que, como hemos mencionado, se deroga la normativa de la administración de Obama que creó una gran zona protegida en la que no se podía cazar a estos animales.

Trump autoriza la caza de lobos y osos en su madriguera
La ley que permite disparar contra animales en hibernación, entre otras medidas apuntadas, obtuvo 225 contra 193 votos, con lo que el paso adelante dado por Obama para la preservación de las especies quedó en nada, tan solo un año después.

¿Pero, por qué esta medida? El mismo Young ha dado una explicación tras su votación en marzo, atribuyéndolo a una razón política y de interés nacional:

No es una cuestión de pequeños osos grises o polares, mucho menos de los animales que vemos en televisión. Esto tiene que ver con el derecho que posee el Estado para manejar ciertos problemas federales. Es el derecho del Estado para administrar los asuntos de su vida salvaje, y no permitir que el gobierno federal lo haga.

El argumento del congresista, como es lógico, fue rechazado por la comunidad local, quienes aseguran que las especies que precisan de políticas de conservación se verán gravemente afectadas. No en vano, ahora cualquier persona podrá disparar a estos animales salvajes, incluso hacerlo apuntándoles directamente mientras se encuentran sus refugios. Obviamente, todo tipo de animales, incluyendo madres con sus crías.

Trump autoriza la caza de lobos y osos en su madriguera
En Alaska, como es bien sabido, la caza es una tradición, pero aun así hay 16 parques naturales en los que se prohíbe atentar contra animales y plantas. Ahora, sin embargo, las cosas han cambiado, para regocijo de asociaciones de cazadores como la National Rifle Association (NRA) o, por ejemplo, el Safari Club International.

Una ley muy polémica

Con la nueva normativa, sin duda, la naturaleza de Alaska está especialmente vulnerable, para desesperación de los grupos defensores de los animales, si bien en este caso la opinión pública también se ha manifestado en contra de estas medidas. Según Wayne Pacelle, representante de la organización Humane Society, las zonas protegidas permiten a los animales vivir en libertad sin amenazar a los humanos, de modo que no está justificado usar las armas:

Lo que la Casa Blanca hizo quedará grabado en la memoria de cada persona que ame a los animales. Si el Senado y el Presidente están de acuerdo, entonces ya veremos familias completas de osos y lobos muertas y cazadas en sus propios refugios.

Trump no es una aficionado a la caza, pero sí sus hijos, como veremos en el siguiente epígrafe. Sin embargo, como es obvio, tampoco es respetuoso con los derechos de los animales. Ni mucho menos animalista. El hecho de no cazar es solo una preferencia personal, si bien es amigo de los cazadores.

Como era de esperar, estas prácticas los ambientalistas y activistas por los derechos animales las consideran crueles y cobardes, como el asesinato de bebés, o incluso disparar a los animales en el proceso de hibernación (estando inmóvil e impotentes).

Trump autoriza la caza de lobos y osos en su madriguera
Pacelle ha denunciado en su blog el peligro que dicha normativa supone no solo por ser “cruel e insensible”, sino por la amenaza que una caza intensiva de este tipo va a implicar para los ecosistemas, puesto que estos animales son piezas claves del equilibrio ecológico de la región.

Los Trump, una familia de cazadores

El amor por la caza es un sello familiar de los Trump. No tanto del presidente de los Estados Unidos, sino de sus hijos, de los que se han divulgado fotos con presas de muy distinto tipo en África.

Eric y Donald Jr posan con sus presas, cadáveres de elefantes, guepardos, antílopes o búfalos, entre otros, unos trofeos de los que se vanaglorian.

Trump autoriza la caza de lobos y osos en su madriguera
“Mis hijos aman cazar. Son orgullosos miembros de la NRA”, explicó Trump cuando era precandidato republicano, afirmando que a él le gustaba “el golf”. Apuntando, por otra parte, que es “un gran creyente de la segunda enmienda” de Estados Unidos, la que da derecho a la posesión de armas.

“Mis hijos son excelentes tiradores, y hacen grandes tiros, les encanta”, concluyó. Unas fotos y declaraciones que provocaron una enorme polémica. A la postre, por lo tanto, parece que éste es un nuevo capítulo de la misma historia. Triste y cruenta historia.