En Ulan Bator, Mongolia, las estufas causan 1 de cada 10 muertes
Mongolia es un país con diversidad de paisajes, desierto, bosques, praderas, un país soleado la mayor parte del año donde se puede respirar aire puro y sano. Pero no en la capital, Ulan Bator, donde, en invierno, se puede llegar a los -40 ºC. Ante un frío tan intenso, las calefacciones se ponen a toda potencia durante todo el día.

Lo malo es que el sistema de la mayoría de las calefacciones contamina. Ulan Bator es la segunda ciudad más contaminada del mundo, sólo superada por Ahvaz, en Irán, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En otras grandes ciudades, la contaminación proviene de las fábricas e industrias y de los vehículos a motor, pero no en Ulan Bator, donde el 60-70% de la contaminación de invierno es causada por las estufas obsoletas.

Más de la mitad de los más de 1,2 millones de habitantes de la ciudad viven en barrios pobres y queman carbón, madera y, a veces, incluso basura, para cocinar y mantenerse calientes en casa. En cuanto empieza el duro invierno, la gente enciende las estufas y la polución llena la ciudad.

Es más seguro y sano estar dentro de las casas. Muchos habitantes, si tienen que salir, se colocan un pañuelo en la cara para librarse (de forma muy precaria y poco efectiva) de la contaminación. Nada más salir de casa, por la mañana, la garganta comienza a doler. Los pulmones de muchos de los habitantes de Ulan Bator están dañados.

Enfermedades respiratorias y daño a los fetos

En Ulan Bator, Mongolia, las estufas causan 1 de cada 10 muertes
Los niveles de contaminación de partículas PM 2,5 son seis o siete veces superiores a lo que marca la OMS como niveles seguros. Según los investigadores, 1 de cada 10 muertes es causada por la contaminación del aire. Y esta es una estimación poco alarmista, ya que el estudio no tuvo en cuenta los efectos de la contaminación del aire en interiores, excluyó las muertes de los menores de treinta años y se basó en datos de una zona menos contaminada de la ciudad. Las cifras reales podrían llegar a 1 de cada 5, esto es, el 20% de la población.

Ryan Allen, de la Universidad Simon Fraser, Canadá, que dirigió el estudio, van a estudiar ahora cómo afecta la contaminación a los fetos y si el uso de filtros de aire podría reducir el impacto. El Instituto de Salud Pública de Ulan Bator ha señalado un aumento de defectos de nacimiento en la capital, así como un aumento de 45% en el número de pacientes con enfermedades respiratorias entre 2004 y 2008.