Un año pagando las bolsas de plástico en los supermercados
La Ley de Residuos, en España, está dando sus frutos. En junio de 2011, comenzaba Mercadona, pero le siguieron el resto de cadenas de supermercados. En la actualidad, todas las grandes tiendas de alimentación cobran las bolsas de plástico de un solo uso. Los precios varían: cada empresa decide. El objetivo de la Ley es que las bolsas de plástico no biodegradables se prohíban totalmente en 2018.

¿Ha servido para algo? Hay que contestar con un rotundo sí. Según datos del Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas), la distribución de este tipo de bolsas de plástico ha caído un 80% desde que se empezaron a cobrar.

Mientras eran gratuitas, los clientes usaban una media de una bolsa por cada 5 euros de compra. Unas trescientas bolsas al año, de las que se reciclaban un 15%. Un año después, cada cliente utiliza una bolsa por cada 15 o 20 euros de compra.

Hay daños colaterales, claro: el sector del plástico. España era el mayor productor de bolsas de un solo uso de la Unión Europea, con 350 empresas que daban empleo a 11.000 personas. Pero el sector debe cambiar y lo está haciendo: fabrican bolsas reutilizables, de hasta 15 usos, o fabrican plástico para otros sectores.

El propio sector asegura que el plástico reutilizable es la mejor alternativa. Es un material inerte, que no emite materias tóxicas y que es reciclable al cien por cien. Una bolsa de plástico es más ligera que las de papel y más resistente, pues soporta dos mil veces su propio peso. Además, es impermeable.

La situación se produce en muchos otros países: Alemania, Irlanda, Israel o Reino Unido cobran una tasa; Bangladés las prohibió, así como Sudáfrica, San Francisco o Los Ángeles (en EE.UU.), China, México o Italia.

Los grupos ecologistas recuerdan: la mejor opción de todas es llevar un carrito de la compra que se puede reutilizar durante años.