Un delfín podría llevar la antorcha olímpica en Sochi
La ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 está calentita, no sólo porque le falta bien poco para celebrarse, sino porque además ha encendido los ánimos de los defensores de los animales, contrarios a que uno de los posibles protagonistas sea un delfín, a cuya aleta se agarraría uno de los entrenadores portando en su otra mano la antorcha olímpica, para así atravesar de un modo sorprendente y único una enorme piscina.

La fiesta olímpica invernal no podría empezar de peor modo para los amantes de los animales, a juicio de los activistas, pues para conseguir una escena tan impactante se habría tenido que entrenar al delfín duramente. Sin embargo, sobre todo se lamentan de que el espectáculo vaya a concitar la atención de tanta gente, lo que supondría aprobar públicamente -es decir, permitir y promocionar- el maltrato al animal a escala global, tanto por parte de la organización del evento como de los países participantes.

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“Los ojos del mundo estarán puestos en Sochi. Que aparezcan estos animales en un espectáculo hace que tener animales en cautividad sea visto como algo normal. Estas acciones dañan los esfuerzos que hacemos para evitarlo”, reza el comunicado enviado al Comité Olímpico Internacional. Sin embargo, la respuesta ha sido el silencio. Pese a la contundencia de la protesta y de su repercusión a nivel mediático, nada se sabe de lo que ocurrirá.

Un delfín podría llevar la antorcha olímpica en Sochi
La ceremonia inaugural se ha llevado con un gran secretismo. Sólo han trascendido algunos detalles que ni siquiera son oficiales, tras la filtración de algunas imágenes de los preparativos que indican que habrá delfines. Lo que va a ver medio mundo en el estadio Fisht del parque olímpico de Sochi, junto a 40.000 personas es una incógnita, pues lo único seguro es que marcará el comienzo de los primeros Juegos olímpicos de invierno en Rusia.

Sean las que sean las cartas que guarda Rusia en la manga, los animalistas no entienden cómo el arranque de un evento deportivo ha de significar un abuso a un animal, cuyo mensaje en realidad será puro y duro maltrato ante una audiencia millonaria. “Les puedo asegurar que será una ceremonia increíble”, dijo el portavoz del COI Mark Adams tras los últimos ensayos. Esperemos que la ceremonia sea una gran fiesta sin víctimas, en la que el mensaje de la nueva Rusia de Putin diga al mundo un “Estamos aquí” que no quede empañado.