Un experto afirma que la conservación ambiental es un gran negocio
Sus palabras son un canto a la esperanza. No acerca de un futuro floreciente para la economía, que también sino, sobre todo, para la perspectiva de un mañana verde. Ernesto Enkerlin, de la de Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ha afirmado en el IV Congreso Mesoamericano de Áreas Protegidas que Invertir en conservación ambiental genera grandes beneficios para los países, pero muchos no lo tienen en cuenta en sus políticas.

El mensaje de Enkerlin trasciende lo regional. Si bien el objetivo del encuentro es intercambiar experiencias y conocimientos generados en los países centroamericanos, México y República Dominicana, el especialista va al grano cuando afirma que mientras se tenga la mentalidad de que las áres protegidas sólo interesan a los conservacionistas “estamos perdidos”:

Queremos demostrar que las áreas protegidas son una buena inversión. Hay estudios hechos en muchos países que demuestran que la inversión (en estas áreas) rinde entre 35 y 60 veces la inversión original.

El especialista ha intervenido en en el congreso, celebrado a lo largo de esta semana, con el talante reivindicativo que corresponde a un activista de su talla. Además de citar ejemplos autóctonos, como la mejor respuesta de las áreas bien conservadas ante el impacto de los huracanes, produciéndose menos pérdidas humanas y materiales, mencionó a importancia esencial de su preservación para la lucha y adaptación al cambio climático.

Malas políticas

Entre otros beneficios a tener en cuenta, como la ayuda que suponen las áreas silvestres en la crisis de los polinizadores, recordó que los servicios que prestan las áreas de conservación son múltiples, valiosos y muchas veces inimaginados para el común de las personas y, con demasiada frecuencia, lamentablemente para los políticos.

Un experto afirma que la conservación ambiental es un gran negocio
Recordemos que actualmente las áreas protegidas representan una quinta parte de la superficie del planeta. Si no se actúa con firmeza, este 20 por ciento cederá a gran velocidad a las fuertes presiones que ejerce la expansión de la frontera agrícola, su principal amenaza.