Un hongo causa la muerte masiva de los anfibios
Un hongo es el responsable de la muerte masiva de anfibios en todo el planeta. No es fácil luchar contra esta plaga. Pero zoólogos de la Universidad Estatal de Oregon, Estados Unidos, han descubierto que una especie de zooplancton puede ser capaz de eliminar al mortífero hongo. Mientras se comprueba la utilidad de este descubrimiento, la enfermedad de los anfibios sigue avanzando sin freno en países como Panamá y Costa Rica.

El zooplancton que están estudiando los científicos se llama Daphnia magna y puede convertirse en la mejor herramienta para el control biológico del citado hongo. De momento, se ha comprobado su eficacia en las pruebas de laboratorio, pero se debe probar si el comportamiento es similar en hábitats naturales.

El hongo responsable de la muerte de anfibios provoca una enfermedad en su piel conocida como Chytridiomycosis. Algunos investigadores describen la situación como “la pérdida más espectacular de biodiversidad en vertebrados en la historia reciente”. La plaga es capaz de hacer desaparecer especies recién descubiertas antes incluso asignarle un nombre científico.

Se ha comprobado que el zooplancton puede eliminar diferentes tipos de hongos. Ahora se trata de buscar si puede eliminar al B. dendrobatidi. Los experimentos de laboratorio y los análisis de ADN han confirmado que consume el hongo en cierta etapa de su desarrollo. Además, al tratarse de un control biológico de la plaga, es la forma más respetuosa con el medio ambiente de luchar contra ella.

Las zoosporas del hongo invaden la piel de los anfibios y se esparcen por el agua y las superficies mojadas que habitan los animales. Los anfibios tienen una piel muy permeable y funcionan como los mejores indicadores de la salud de un ecosistema. Son grandes sobrevivientes en la historia de la Tierra que han evolucionado durante 400 millones de años hasta la actualidad. Sin embargo, en las últimas décadas, se calcula que más de doscientas especies han desaparecido y un tercio de las más de 6.500 especies conocidas en todo el mundo están en peligro de extinción.