Hospital ninos
Inspirarse en un árbol para diseñar un hospital puede parecer una locura, pero acabó siendo un gran acierto, y la prueba es el Lady Cilento Children’s Hospital, un enorme edificio de 12 pisos inaugurado recientemente en Brisbane, Australia, lleno de color, que transmite positividad y crea un ambiente acogedor para los niños y sus familias.

Diseñado por arquitectos australianos de las firmas Lyon y Conrad Gargett, los juega con los verdes y con notas de color tanto en su fachada con en el interior, donde los tonos más vivos se combinan con colores neutros en suelo y paredes que reflejan perfectamente la abundante luz natural que entra por sus cientos de ventanas.

El concepto es “la idea de un árbol vivo”, apuntan sus creadores, y lo cierto es que basta con ver las imágenes para darse cuenta de que sus diseños geométricos de colores, entre los que prima el verde, cumplen funciones clave a la hora de hacer sentir a sus pacientes en un entorno amigable.

Luz y paisajes naturales

Si su fachada parece henchirse de puro verde y respirar con el movimiento de sus paneles para captar más luz, en su interior todo es mucho más plano, sin volúmenes innecesarios. Diríase que se busca el equilibrio entre la sensación de serenidad y la alegría que transmite la presencia de juegos cromáticos que nos recuerdan a la naturaleza.

Un hospital inspirado en un “árbol vivo”
De hecho, el interior se ha diseñado vigilando que esa sensación de calma y buenas vibraciones no la rompa nada. En este sentido, se han seguido principios”salutogénicos”, que pretenden la recuperación del paciente, cuidando también el bienestar de sus acompañantes. Para ello se han utilizado estrategias de todo tipo, desde buscar la claridad en los letreros para no incrementar la ansiedad hasta una arquitectura que cuida al máximo que haya vistas de la naturaleza (el río Brisbane está cerca) desde las habitaciones y otras dependencias.

Pero no sólo eso, porque además de mirar, la naturaleza se puede sentir, pues toda la cubierta se ha convertido en una zona ajardinada. Además, su estructura con forma de árbol permite que la luz se cuele casi por todas partes, especialmente a través de un par de atrios y de paredes acristaladas que permiten disfrutar de bonitos paisajes verdes.

Un hospital inspirado en un “árbol vivo”
Son numerosos los estudios que subrayan la importancia de tener cerca un paisaje verde o de estar en contacto con la naturaleza, aunque sólo sea visual, y algunas investigaciones destacan los beneficios que aportan a personas de corta edad.

En concreto, un trabajo de la University Medical Centre de Amsterdam concluyó que la cercanía de la naturaleza era beneficiosa para cuerpo y mente, siempre que se experimente un contacto directo o que se tenga esa visión idílica a menos de un kilómetro. Su conclusión fue clara: los mayores beneficios eran para los niños y los enfermos mentales, o los proclives a serlo. Sobre todo, se observó una menor incidencia de los trastornos de ansiedad y depresión.

Un hospital inspirado en un “árbol vivo”
Gracias a un entorno eco-amigable, los investigadores observaron que era más fácil recuperarse del estrés y mostrarse más comunicativo, sobre todo para niños menores de 12 años. A su vez, el trabajo halló que vivir cerca de espacios verdes también era positivo para el organismo, observándose menos incidencia de enfermedades. Sin embargo, estos resultados no fueron tan significativos en personas de 46 a 65 años, y aún menos entre los ancianos. Por lo tanto, diseñar un hospital infantil con estas características tiene todas las papeletas para convertirse en un completo acierto y, de hecho, desde su inauguración ha tenido una gran acogida.

No en vano, el hospital busca la fidelidad de sus pacientes, tanto los ingresados como los que acuden a consultas externas, y parece que van por buen camino. Interesante manera de hacer negocios, por otra parte, pero esa es ya otra historia. ¡Por cierto, no te pierdas el vídeo!