Un insecto se beneficia de la isla de plástico del Pacífico
La isla formada por basura plástica acumulada situada en el noreste del Océano Pacífico se multiplicó por cien en los últimos 40 años. Así lo han afirmado científicos del Instituto Scripps de Oceanografía de Estados Unidos, que han comparado la basura plástica que llega hasta las aguas de California con registros anteriores.

La situación en el Pacífico Norte puede ser muy variable. Pero, los científicos se llevaron una gran sorpresa cuando descubrieron un patrón, además de un incremento tan notables y claros. El plástico que no se hunde, se degrada, pero muy lentamente. También es fragmentado por la acción del Sol y las olas. En definitiva, se descompone en múltiples trozos del tamaño de una uña o, incluso, menos.

Uno de los grandes problemas es que esos minúsculos trozos de plástico sean ingeridos por los animales que habitan el océano. Pero, entre toda la fauna marina, hay un animal que se beneficia de la isla de plástico: un insecto marino, cuyo nombre científico es Halobates sericeus, tiene más facilidad para poner huevos en el océano.

Estos insectos necesitan una plataforma para depositar sus huevos. Normalmente, lo hacen sobre las plumas de las aves marinas o sobre trozos de roca pómez. Pero, ahora, el insecto se beneficia de la basura humana, una superficie de plástico conformada por millones de trozos de plástico. Los científicos han encontrado un vínculo entre la presencia de Halobates y el microplástico. En las áreas con más plástico, hay una mayor cantidad de insectos.

La conclusión es clara: se congregan en torno al plástico, depositando sus huevos sobre este material, que ha resultado muy útil para este insecto.

Sin embargo, la mayoría de los peces están siendo perjudicados por los desechos. Un estudio anterior mostró que el 9% de los peces recogidos en una expedición llamada Seaplex tenía fragmentos de plástico en el estómago. La investigación, publicada en Marine Ecology Progress Series, estimó que los peces en profundidades intermedias en el Pacífico Norte podrían ingerir entre 12.000 y 24.000 toneladas de plástico cada año.