Un mundo más sostenible es un mundo más justo
El informe del Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) titulado Retos para la Sostenibilidad: Camino a Río+20 analiza las bases de la conferencia que tendrá lugar en la ciudad brasileña entre el 20 y 22 de junio de 2012. Se hablará de economía verde y, en especial, de la relación entre los desequilibrios ecológicos y los sociales.

El último informe del OSE destaca que, en algunos casos, se están sobrepasando, y en otros, nos acercamos peligrosamente, a los límites planetarios. La Tierra es un planeta finito y sus recursos, que permiten el desarrollo y la calidad de vida para los seres humanos, también. Los países, regiones, comunidades, dependen de esos recursos para su supervivencia, unos recursos que se están acabando. Permitir que cualquier ser humano pueda acceder a esos recursos y mantenerlos para el futuro es luchar contra las desigualdades sociales en el mundo.

La huella ecológica de la humanidad excede la capacidad biológica de la Tierra en un 50%. La demanda mundial de energía primaria sigue creciendo. Esto, no sólo aumenta las emisiones de dióxido de carbono (CO2) año tras año y contribuye al cambio climático, lo que representa por sí sólo un gravísimo problema, sino que esos recursos energéticos se acabarán algún día.

Algunos científicos han declarado que nos encontramos en la sexta gran extinción de la historia del planeta Tierra.

La economía verde mejora el bienestar humano y la equidad social. Además, reduce los riesgos ambientales y la escasez ecológica. Invertir un 2% del PIB mundial en diez sectores clave puede impulsar la transición a una economía baja en carbono y con un uso más eficiente de los recursos. Estos sectores son la agricultura, la construcción, la energía, la pesca, la silvicultura, la industria, el turismo, el transporte, el agua y la gestión de residuos.

Unos 1.400 millones de personas viven en una pobreza extrema. Esa cifra supone la sexta parte de la población mundial. Más personas carecen de acceso a la energía eléctrica. Unos 3.000 millones dependen de la biomasa.

Para hacer frente simultáneamente a la crisis ecológica, a la pobreza y a la nueva crisis económica sistémica es necesario un modelo de desarrollos sostenible basado en una economía eficiente y competitiva, que genere empleo estable y más inclusiva desde el punto de vista social.