Un museo bajo el agua que regenera corales
La degradación de los océanos es uno de los mayores problemas medioambientales de la actualidad. Durante muchos años, casi podríamos decir que durante toda la historia de la humanidad, el ser humano ha dejado de lado el mar o lo ha tratado como algo inabarcable, infinito y ha explotado sus recursos sin freno y lo ha utilizado como un gran basurero.

El resultado, un mar contaminado, con varios vórtices de plástico que tardarán decenas de años en desaparecer (si es que alguna vez lo hacen por completo) y varias especies de peces extintas o camino de ello. Además, el cambio climático acidifica el océano y afecta gravemente muchos de sus ecosistemas. En concreto, los corales están siendo seriamente dañados por el cambio climático y por la acción del ser humano.

Para proteger los arrecifes de coral y otras especies marinas de gran valor, se abrió en México el Museo Subacuático de Arte (MUSA). Bajo el mar, se han colocado unas cuatrocientas estatuas. Una exposición llamada The Silent Evolution (La evolución silenciosa) se celebra en el suelo marino de Cancún, Isla Mujeres y Punta Nizuc.

Pero no sólo es arte. Las obras son del escultor británico Jason de Caires Taylor, que ha utilizado un cemento especial para crear figuras humanas que atraigan y fomenten el crecimiento de corales. Así, la idea se convierte en una exposición de arte subacuática y una acción en favor de la naturaleza y por la protección de los océanos.

El proyecto está en su etapa inicial. Se trata de que el museo se vaya expandiendo con los años. La idea es que cuando pase el tiempo las figuras desaparezcan y, en su lugar, sólo quede un gran manto de arrecifes de coral. La obra promueve un futuro sostenible, la intervención humana en la naturaleza para regenerarla.

El Parque Marino Nacional de Cancún atrae más de 750.000 visitantes al año, lo cual representa una presión muy alta para los arrecifes existentes. Este arrecife artificial podrá ser observado en aguas claras y poco profundas, permitiendo un fácil acceso. Eso sí, habrá que sumergirse en el mar para disfrutar de las obras de arte. O de las obras de la naturaleza.