Un niño ruso de 11 años encuentra los restos de un mamut
Un niño de tan sólo once años ha descubierto los restos de un mamut en muy buen estado de conservación. El animal (o lo que queda de él) ya está en manos de los científicos, quienes esperan encontrar datos interesantes y útiles para la ciencia.

Las primeras conclusiones, nada más extraer los restos del mamut, revelan que el animal murió hace más de 30.000 años, tenía entre 15 y 16 años de edad y era macho. Los científicos también han asegurado que el mamut falleció en verano, ya que tenía una gran capa adiposa con pelos cortos.

El descubrimiento ocurrió en la península de Taimyr, en Siberia, cerca de la estación polar de Sopkarga. Un niño vecino de la zona contó lo que había visto a sus padres, quienes avisaron a los miembros de la expedición polar. Para extraer al animal, que se encontraba incrustado en el hielo, los científicos utilizaron herramientas tradicionales como un hacha, un pico y vapor para deshelar la tierra.

Fue necesaria toda una semana de trabajo para desenterrar los restos. Los científicos esperan que el nuevo material les sirva para conocer mejor este animal, su entorno y su modo de vida. Ya se han confirmado algunas hipótesis. Por ejemplo, que la joroba del mamut es un sedimento grasoso, como el de los camellos, y no una particularidad de su esqueleto, como se pensaba antes.

El mamut encontrado en Siberia ha sido bautizado como Zhenia, en honor al niño que lo encontró. No obstante, su nombre oficial será “el mamut de Sopkarga”. Los restos serán estudiados detenidamente por científicos locales y, posteriormente, los analizarán especialistas de Moscú y San Petersburgo. Después de todos estos exámenes científicos, el mamut pasará a formar parte del museo de Taimyr. Es el segundo gran descubrimiento de mamuts de los últimos dos meses. Recientemente, en la misma región rusa, los miembros de la expedición paleontológica internacional encontraron células de un mamut que pueden servir de material para clonar en el futuro a este animal prehistórico.