Un nuevo vertido frente a las costas de Galicia
Un nuevo vertido se ha producido frente a las costas de la región española de Galicia, zona de paso de buques y barcos de mercancías. Es inevitable recodar el hundimiento del Prestige en noviembre de 2002, petrolero cuyo hundimiento provocó un vertido que se convirtió uno de los peores desastres ecológicos ocurridos en España.

Salvamento Marítimo ha detectado dos manchas de unos cuatro kilómetros de longitud procedente del combustible del buque North Spirit, que se hundió el sábado 11 de diciembre a unas 50 millas al norte de Cabo Ortegal. El vertido no se puede recoger debido a que es una película demasiado fina.

El buque North Spirit llevaba diecisiete tripulantes a bordo, nueve ucranianos y ocho rusos, que fueron rescatados mediante helicópteros. Todos se encontraban en buen estado. El hundimiento se produjo por las malas condiciones meteorológicas del lugar. Los remolcadores Ibaizábal Uno y Ría de Vigo no pudieron remolcar al buque.

El buque North Spirit lleva bandera de San Vicente y las Granadinas, tiene 132 metros de eslora, transportaba madera (según la información facilitada por el armador, la carga estaría compuesta por tablones de pequeño tamaño) y realizaba la travesía entre Oskarhamn (Suecia) y Bejaia (Argelia).

Las manchas, divisadas por el avión Sasemar 102, procedentes del North Spirit, derivan hacia el noroeste, es decir, que se alejan de tierra, mar adentro. Mientras, Salvamento Marítimo (con la colaboración de otros de la Xunta), prosiguen en la zona del hundimiento del buque la recogida de piezas de madera a la deriva procedentes de la carga.

En cuanto al vertido, según Salvamento Marítimo, el área afectada no es muy amplia y el vertido es discontinuo. Se espera que los hidrocarburos puedan volatilizarse. Las costas gallegas (y las de todo el mundo) siguen dependiendo de las condiciones meteorológicas y de la dirección de las corrientes de agua del mar para permanecer limpias de vertidos. A veces, hay suerte. Otras veces, no.