Un oso polar caníbal
Los oso polares se están quedando sin un sitio donde vivir. Las placas de hielo desaparecen y sus presas, también. Ya se ha fotografiado o grabado alguna vez a algún ejemplar de esta especie famélico de hambre. Pero la situación ha llegado a tal punto que se ha comprobado que algún oso polar ha devorado un ejemplar de su misma especie. Una situación de canibalismo.

En la revista Ártico se puede ver la fotografía: un oso polar adulto arrastrando el cuerpo de un cachorro al que acaba de matar sobre el hielo marino del Ártico. El manjar favorito de los osos polares son las focas, pero cada vez hay menos. O están más lejos. Así que los depredadores adultos buscan otras presas, incluyendo las de su propia especie.

La fotografía fue realizada por la fotógrafa especializada en naturaleza, Jenny Ross. El caso ocurrió en Olgastretet, una extensión de agua del archipiélago noruego de Svalbard, en el océano Glacial Ártico, al norte del continente europeo. Lo cierto es que no es la primera vez que ocurre. Cuando un oso polar está muy hambriento, lo hace.

Sin embargo, cada vez es más frecuente. Especialmente, en las zonas donde los osos polares se encuentran atrapados en tierra y están totalmente privados de alimentos durante mucho tiempo. La causa última es la pérdida del hielo marino que es consecuencia del cambio climático. No es más que conseguir comida. La otra opción es morir. Y, en la vida salvaje, esa opción no existe. La supervivencia está por encima de todo. En la naturaleza no existe la moral.

Este caso de canibalismo ocurrió en julio de 2010. El método que usó el oso para comer al cachorro fue el mismo que usan para matar focas: fuertes mordidas en la cabeza. En cuanto se percató de la presencia del ser humano, se sentó sobre su presa con un claro mensaje: “ésta es mi comida y no la voy a compartir”. De ello dependía sobrevivir unos días más.