
La NASA, la conocida agencia espacial de Estados Unidos, enviará el próximo 23 de febrero un satélite que permitirá analizar detenidamente las zonas donde se concentra la mayor cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera. Ello permitirá conocer qué países están contaminando más y qué herramientas se pueden utilizar para hacer frente a la problemática del calentamiento global.
El Observatorio Orbitador de Carbono (OCO) será el encargado de mostrar la evolución del CO2 desde que sale de las fábricas hasta que llega a la atmósfera. Según David Crisp, investigador del Laboratorio de Propulsión Jet de la NASA, se trata de una novedad muy interesante para el planeta:
Ésta es la primera nave espacial de la NASA dedicada específicamente a mapear el CO2.

Los científicos esperan sacar conclusiones tras las imágenes que el satélite irá emitiendo. El objetivo será el de analizar por qué sitios está penetrando el CO2 en la atmósfera y dónde es absorbido por océanos y plantas. Pese a que se opina que el 50% del gas es absorbido por los océanos, las pocas pruebas concluyentes hacen dudar mucho a la mayoría de expertos en la materia. Quizá este nuevo satélite nos saque de dudas.
Mientras, el resto del mundo no se queda de brazos cruzados. Japón ya prepara su satélite cazador de CO2 para el año que viene y Europa ya presume de tener entre manos dos observatorios: A-SCOPE (Observación Espacial Avanzada de Carbono del Planeta Tierra) y la misión llamada BIOMASS, que podría ser lanzada en 2016 si todo va bien y si el presupuesto acompaña.







































