Un tractor que funciona con hidrógeno para una agricultura 100% ecológica y sostenible
La agricultura ecológica no usa productos químicos contaminantes, por lo que respeta al medio ambiente. Pero si este tipo de agricultura usa para labores agrícolas vehículos que funcionan con combustibles fósiles no se debería considerar totalmente ecológica. La solución pasa por usar biocombustibles (de segunda generación) o hidrógeno para mover los tractores y demás vehículos agrícolas.

Una empresa italiana va a ofrecer tal posibilidad, pues ha lanzado un tractor impulsado por hidrógeno. La Bellotta, en Italia, se ha convertido en la primera explotación agrícola que no contamina con gases provenientes de combustibles fósiles y, además, ha conseguido la independencia energética.

El tractor es un modelo de la empresa New Holland Agriculture. El nuevo tractor NH2 es la mejora del prototipo que ganó la Medalla de Oro a la Innovación en la feria SIMA 2009. Se ha conseguido que ofrezca el mismo rendimiento que un tractor diésel convencional.

En el proyecto, han participado trece empresas y ha contado con la financiación del Ministerio de Desarrollo Económico de Italia. Un tractor cuya única “contaminación” es calor y vapor de agua.

Diferentes métodos para obtener hidrógeno

El tractor NH2 cuenta con pilas de combustible que ofrecen una potencia de 100 kW. El depósito de hidrógeno se ha ampliado respecto a su predecesor para garantizar que el tractor funciona durante más tiempo, hasta tres horas. Tiene dos motores eléctricos: uno para tracción y otro para el accionamiento de la TDF y los circuitos auxiliares. Ambos motores tienen una salida de potencia de 100 kW. Por último, también cuenta con una batería de 12 kWh, con una potencia máxima de 50 kW

La idea es que el agricultor pueda generar la energía eléctrica necesaria para que funcione el tractor mediante fuentes naturales y la almacene fácil y cómodamente en forma de hidrógeno para reutilizarla en un futuro. Para producir este hidrógeno, se barajan tres métodos: la electrólisis de agua (descomponer el agua en oxígeno e hidrógeno) con la ayuda de un sistema fotovoltaico instalado en la explotación agrícola, la transformación del vapor de gas natural o, el método más innovador, la fermentación anaeróbica de biomasa (estiércol u otros desechos).