Una bacteria que come cianuro y produce bioplástico
La sal de cianuro es un producto usado en joyería para abrillantar el oro y la plata. Pero tiene un grave problema: es muy tóxico. Incluso en muy bajas concentraciones, puede causar problemas respiratorios hasta, incluso, producir la muerte. El cianuro es un residuo que produce la industria de la joyería y que resulta un problema. En Córdoba, donde se concentra el 60% de las empresas del sector de España, lo saben muy bien y tratan de hallar una solución.

La Universidad de Córdoba lleva investigando desde hace décadas este compuesto y la forma de solucionar el problema de cómo acabar con los residuos contaminantes. Ahora, ha terminado de secuenciar todo el mapa genético de una bacteria con propiedades muy interesantes: es capaz de alimentarse de cianuro. La bacteria fue encontrada entre los lodos del río Guadalquivir.

Las empresas que se dedican a la limpieza de estos residuos provenientes del uso del cianuro necesitan permisos especiales para trabajar. Serían las más interesadas en este nuevo método de limpieza, pero no las únicas. Este residuo es muy difícil de eliminar completamente sin dañar al medio ambiente.

El equipo de investigación de la Universidad se Córdoba ha estudiado bien a la bacteria para conocer todas sus propiedades y ha encontrado una especialmente interesante para el medio ambiente y para las empresas de joyería, de forma que su uso sería totalmente viable: se puede producir un bioplástico con alto valor económico. Así, se suma un valor adicional al ya de por sí beneficioso proceso de degradación natural del cianuro.

El equipo va a comenzar una fase piloto para probar el proceso a escala industrial, un sistema descontaminante, cien por cien natural, que solucionaría el grave problema de la contaminación por cianuro. Sobre todo, de la joyería, pero también para tratar residuos de la minería, un problema de escala mundial. Diversas empresas de minería que operan en Sudamérica ya han mostrado su interés.