Una ballena golpea un barco al saltar (vídeo)
El avistamiento de ballenas es un potente reclamo turístico en algunas zonas del planeta. Las ballenas no son animales agresivos, quizá porque, debido a su tamaño, poco tienen que temer del resto de seres vivos. Pero, en ocasiones, pueden dar un buen susto a los turistas.

Es lo que le ha ocurrido a una pareja de Arizona (Estados Unidos), Laurent Lebihan y su novia, cuando disfrutaba de sus vacaciones en Hawai. Se encontraban en un barco, tratando de ver alguna ballena todo lo cerca que les fuera posible cuando una de ellas les dio un buen susto al golpear la embarcación donde estaban. Una excursión que nunca olvidarán por el toque de atención que les dio el enorme mamífero. Lo grabaron en el vídeo que se puede ver al final del artículo y publicado por la BBC.

Hawai es un lugar típico para realizar avistamientos de ballenas. Cada año, desde finales de noviembre a mediados de abril, se puede disfrutar de este espectáculo que brinda la naturaleza. Entre 1.500 y 2.000 ballenas jorobadas migran hacia el sur, después de pasar el verano en el océano Ártico. Los científicos han calculado que el viaje, unas 3.000 millas, les lleva entre 80 y 100 días.

Las ballenas descansan en zonas tranquilas como las islas de Maui, Molokai y Lanai. Este tipo de ballenas tiene una enorme cabeza y dos orificios de soplado, que cuando salen a respirar, expulsan chorros de agua. En esta época se aparean o alimentan a las crías concebidas el invierno del año anterior.

Hasta 35 toneladas de peso

Una ballena golpea un barco al saltar (vídeo)
Una ballena jorobada adulta puede medir unos 14 metros y pesar unas 35 toneladas. Así que el susto de los turistas fue mayúsculo. Las crías, que pesan poco más de una toneladas los primeros días, se alimentan de la leche de su madre, con un alto contenido en grasa, durante seis u ocho meses.

En cambio, las ballenas adultas comen, sobre todo, en invierno, cuando en el Ártico pueden ingerir una media de dos toneladas de plancton, krill (pequeños camarones) y pescado cada día.

La observación de ballenas requiere paciencia. Pero, con suerte, se puede ver uno de esos chorros que se eleva hasta seis metros por encima del mar. Las ballenas necesitan respirar entre cada 7 o 20 minutos, así que, finalmente, se dejarán ver.