Una desalinizadora para evitar la disentería
Faaite es un atolón del archipiélago de Tuamotu, en la Polinesia Francesa. Hasta ahora, la mejor forma que tenían sus ciudadanos de consumir agua era a través del agua embotellada. Pero la situación ha cambiado, ya que se ha construido una planta desalinizadora, financiada por los gobiernos central y local. Los isleños se benefician de la nueva planta, que les permitirá comprar agua potable a un precio de seis centavos por litro, un precio más bajo que el del agua embotellada.

La otra gran ventaja es una mayor protección de la salud pública. El agua de mar desalinizada es una gran mejora. Hasta ahora, los residentes recogían el agua de la lluvia, por lo que, a menudo, se producían casos de disentería.

En otros atolones coralinos de la zona, hay ríos y acuíferos en las islas montañosas que permiten que sus poblaciones no tengan problemas con el abastecimiento de agua. Pero no es el caso de Faaite, donde el agua potable casi se convierte en un lujo. Hay problemas con la infraestructura y el mantenimiento.

Algunos líderes políticos se quejan de que están pagando el precio por un clientelismo político. Los ayuntamientos tienen que mejorar su servicio y las infraestructuras, pero a un precio razonable para el ciudadano, cubriendo los costes.

En algunas localidades, las autoridades locales restauran la red eléctrica, instalan medidores, pero eso hace aumentar los precios. Los ciudadanos pagan más por recursos básicos. El caso del agua es especialmente sensible. El agua corriente llega a pocas casas. La desalinizadora es la mejor solución.

Hay un sistema de control de consumo que evita el exceso de capacidad. Se realiza una cloración del agua cuatro veces mayor de lo que realmente se necesita. Se usa menos electricidad para el bombeo. El mantenimiento regular es relativamente barato.

El año pasado, el 95% de las pruebas realizadas en el pueblo de Tumaraa, con la colaboración del departamento de agua, cumple con los requisitos. Lo que pagan los residentes se calculará según la cantidad de agua que consumas. Agua a un precio justo gracias a la desalinizadora.