Una hidroeléctrica en San Rafael, la mayor cascada de Ecuador
La cascada de San Rafael es un lugar emblemático en Ecuador. Se encuentra en la Amazonía y es destino turístico de ecuatorianos y extranjeros. Es una imagen icónica de la naturaleza desbordante que puede ofrecer este país. Es la mayor catarata de Ecuador. Se encuentra en la reserva de la biosfera de Sumaco, un lugar protegido desde el año 2000 por Naciones Unidas. Ofrece una flora y una fauna únicas, en un hábitat donde confluyen los Andes y la Amazonía.

El Gobierno de Ecuador llegó a un gran acuerdo con inversionistas chinos. Entre otras proyectos, quieren construir una gran planta hidroeléctrica, la mayor del país. Pero los grupos ecologistas creen que este proyecto destruirá el ecosistema de la región de Sumaco. Por su parte, la compañía estatal Coca Codo Sinclair, encargada del proyecto, asegura que tales afirmaciones no tienen ningún fundamento.

La empresa Coca Codo Sinclair ha realizado estudios hidrológicos con los que han calculado el flujo de agua que se necesita para que la famosa catarata conserve su intensidad. O sea, que van a restar caudal, eso es innegable, pero poco, sin dañar la naturaleza.

Este proyecto lleva en el aire desde los años setenta. El presidente Rafael Correa ha estado buscando financiación hasta que, por fin, la ha conseguido: 1.700 millones de dólares (unos 1.200 millones de euros) del Banco de Exportaciones e Importaciones de China.

La presa se situará a tan sólo veinte kilómetros de la cascada de San Rafael, en el río Coca. La instalación hidroeléctrica generará 1.500 megavatios de electricidad a partir de 222 metros cúbicos de agua por segundo. No hay duda de que Ecuador necesita autoabastecerse energéticamente. Pero no es seguro que éste sea un buen camino. Según Matt Terry, director de la ONG Ecuadorian Rivers Institute, los estudios hidrológicos que maneja el gobierno ya no valen porque son de hace años. Terry señala que el Coca mantiene ahora un flujo de entre 80 y 100 metros cúbicos por segundo y, con esos datos, el proyecto de la central hidroeléctrica es insostenible. La cascada se puede secar. Y todo el hábitat de alrededor sufrir graves daños irreparables. Agoyan, la segunda mayor cascada de agua de Ecuador, ya ha sido duramente afectada por un proyecto similar. No quiere que se repita la situación.

Aparte de los daños medioambientales, el préstamo se ha suscrito al 6,9% de interés. Si no funciona como es debido, la empresa estatal puede tener problemas financieros.