Una planta que coloniza las islas Cíes
El carpobroto (Carpobrotus edulis y Carpobrotus acinamiformises) es una planta que se ha utilizado durante muchos años como ornamentación por la belleza de sus flores. Sin embargo, su facilidad de reproducción puede suponer que avance muy rápido por las zonas en las que se planta y las colonice hasta convertirse en un problema, ya que impide el crecimiento de otras especies vegetales.

El Grupo Especialista en Invasiones Biológicas (GEIB) está eliminando más de una tonelada de esta planta invasora en acantilados y lugares de difícil acceso de las islas Cíes, un espacio especialmente sensible a este tipo de especies invasoras y de gran valor natural. No en vano, forman parte del Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia.

Los especialistas han tenido que recurrir incluso a la escalada para eliminar la planta de este valioso ecosistema. Ésta es la segunda vez que el grupo hace una actividad similar en las islas Cíes.

Anteriormente, se ha trabajado para la eliminación del carpobroto en otras ubicaciones de las tres islas gallegas, una tarea en la que se ha gastado mucho dinero y tiempo, pues la especie tiene una gran facilidad reproductora y la medida sólo es efectiva si se erradica por completo. El material recogido será calcinado en un espacio de la isla en la que se han desarrollado las labores habilitado como quemadero.

El clima gallego, favorable para su desarrollo y reproducción, y la ausencia de competidores han favorecido la naturalización de la especie en la región. Actualmente, se encuentra a lo largo de todo el litoral cantábrico, desde Galicia hasta el País Vasco, así como en la costa mediterránea (Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía) y en los archipiélagos Canario y Balear.

La planta forma unos tapices muy densos que no permiten que crezca ninguna otra especie vegetal. De este modo, se pueden perder muchísimas otras especies. Incluso puede alcanzar zonas de playa y poner en peligro especies que sólo hay ahí. Se perdería, pues, el patrimonio natural local.

Además, el carpobroto produce un efecto de concentración y acumulación de sales en los suelos donde se extiende, lo que disminuye la disponibilidad de nutrientes y altera el PH del substrato. En Europa, se ha naturalizado, a veces con carácter invasor, en la costa mediterránea francesa y en la isla de Córcega, en el sur de Gran Bretaña, y en Portugal, Italia, Grecia y Montenegro.