Una tormenta forma extrañas nubes de colores en Florida
Las tormentas eléctricas no sólo nos traen sensaciones escalofriantes con sus feos truenos y relámpagos de auténtica pesadilla, aunque sea lo más habitual. Además de su cruz, durante su formación también tienen una cara bonita que invita a soñar mirando al cielo, si bien no se deja ver demasiado a menudo. Pero esta vez hubo suerte, y unos pocos afortunados que miraban la bóveda celeste de Florida en aquellos efímeros momentos del 31 de julio pudieron disfrutar de un extraordinario firmamento cuajado de nubes de colores.

Una de aquellas personas, Ken Roberg, pudo cerrar la boca a tiempo, echar mano de su cámara y captar la instantánea que ilustra este post. Gracias a ella, aunque la calidad técnica de la imagen deje mucho que desear, podemos ver cómo eran aquellas insólitas nubes que aparecieron en el cielo. Iridiscentes y mágicas, y sobre todo asombrosas, formaron un paisaje que hubiera encantado a los amorosos Ositos Arcoiris o a los famosos personajes de Tarta de Fresa.

Así, aunque aquellas nubes pintaron el cielo de mil colores e invitaron a soñar, en realidad su magia no era tal, sino un proceso científico que explica los tonos iridiscentes por la suma de varios factores, como la posición del sol o el hecho de que esté tapado por nubes espesas, formando una niebla que precede a las tormentas eléctricas, y ocasionando que las nubes más delgadas difracten la luz del sol en distintos colores.

De acuerdo con un comunicado de la NASA, se les conoce ténicamente como nubes iridiscentes, y son un fenómeno muy poco común provocado por gotitas de agua de un tamaño lo suficientemente uniforme como para difractar de un modo similar, separando la luz en diferentes longitudes de onda o colores. Los colores que reflejan pueden variar del azul al verde y al rojo púrpura, volviendo de nuevo al color azul.