Una vía de hierba que recorre todo un pueblo
El diseño verde es, a menudo, literal. Es decir, del color verde de la vegetación. En cualquier estructura, edificio, espacio urbano, prenda de vestir, etcétera, puede aparecer una extensión de hierba. Jardines en techos y paredes ya no son algo que sorprenda. Son cada vez más habituales. Muchos arquitectos son, además, paisajistas, combinando las dos ramas, asociando la naturaleza con la arquitectura. Lo que ocurre con la arquitectura se traspasa a otras disciplinas.

Un ejemplo de este diseño verde llevado al extremo lo encontramos en un pueblo de Francia y en su Tapis Rouge, una alfombra verde que, curiosamente, se ha llamado alfombra roja. Es una instalación que combina arte y conciencia ecológica en la localidad francesa de Jaujac, una creación del colectivo de arte Villedary Gaëlle.

Son casi quinientos metros de una línea de césped que forma un estrecho camino serpenteante en la mitad de las calles de asfalto, cemento y piedra de la localidad. Pasa por calle y pasa por parques. La alfombra, una especie de río o, mejor, canal, verde, se instaló en la celebración del 10º aniversario de las artes Jaujac.

En realidad, sirve también para recorrer el bello pueblo. Sólo que, en vez de seguir una línea pintada con contaminante pintura, se ha usado un material mucho más acorde con la ecología y con el paisaje de la zona. Siguiendo el Tapis Rouge se puede visitar la pequeña ciudad.

El estrecho sendero decora el pueblo, guía a sus visitantes y recuerda la importancia de proteger el medio ambiente y la naturaleza. Algunos han criticado el proyecto, viendo solo lo estrecho que es el sendero. ¿Pero no es mejor una línea de pasto verde que una línea de pintura de colores chillones?

En principio, iba a ser una instalación temporal, pero quizá la Tapis Rouge se quede para siempre. Los vecinos del pueblo serán quienes decidan.