Urban Farming Guys, regenerando barrios marginales
Ante la actitud pasiva y la ineficacia de los poderes públicos ante el problema del medio ambiente y, en general, de los problemas sociales, cada vez más ciudadanos deciden actuar por su cuenta. Es lo que ha hecho un grupo de unas veinte familias jóvenes acomodadas de la ciudad de Kansas, que decidieron trasladarse desde las afueras, donde vivían, hasta el peor barrio de la ciudad, en el que la tasa de delincuencia ha subido considerablemente (son habituales las señales de disparos en los árboles). Su objetivo es mejorar la calidad de vida de los vecinos desarrollando un modo de vida sostenible en el barrio.

El primer paso fue comprar casas en el mismo vecindario, a no más de cinco manzanas unas de otras. En esos terrenos están poniendo en marcha una granja sostenible donde cultivar algunos alimentos y que ofrezca empleo a la gente de la zona. Además, se venden los productos naturales que cultivan a unos precios asequibles para los vecinos del barrio.

Urban Farming Guys, regenerando barrios marginalesEl proyecto se llama Urban Farming Guys (algo así como los Chicos de Granjas Urbanas) y sus responsables están orgullosos, aún más que por la recuperación medioambiental y sostenible de la zona y de producir comida natural, de que los niveles de delincuencia estén disminuyendo. Como ellos mismos dicen, ver a la gente paseando a sus perros con tranquilidad es la mejor recompensa a su trabajo.

Desde la agricultura urbana alternativa a las fuentes energéticas ecológicas y renovables, este proyecto tiene como objetivo recuperar el barrio implicando a la gente que vive en él. La nueva revolución está en la gente cercana y en actuar de forma responsable sin esperar nada de los gobiernos nacionales, regionales o locales.

El proyecto Urban Faming Guys comienza creando jardines y huertas comunitarias (incluyendo árboles frutales) y adquiriendo solares o tierras baratas que no se usan. Después, construyen cobertizos, canalizan agua y crean pequeñas piscifactorías urbanas. Por último, si todo va bien, levantan invernaderos e, incluso, comienzan a criar pollos.

El lema del proyecto deja clara sus intenciones: compartiendo conocimientos, alimentando naciones. Viendo lo que es capaz de hacer la gente por sí sola, cabe preguntarse ¿por qué pagamos el sueldo a los políticos?