Uso de bacterias como biofertilizantes agrícolas
Utilizar las bacterias como abono revoluciona el uso de fertilizantes, pudiendo llegar incluso a hacer innecesarios los químicos. Su uso e investigación como impulsoras del crecimiento vegetal se llevan a cabo de un modo específico, atendiendo a los hallazgos realizados sobre distintas bacterias.

Su uso permite nuevas formas para reducir el uso de fertilizantes químicos, tremendamente nocivos para el medio ambiente e incompatibles con la agricultura orgánica. En esta ocasión, se ha avanzado en el estudio de bacterias fijadoras de nitrógeno, lo que permitiría reducir la necesidad de fertilizantes nitrogenados en el cultivo de la caña de azúcar.

En concreto, investigadores australianos han descubierto una nueva especie de bacteria que tendría la virtud de superar los problemas que normalmente se asocian a los fertilizantes artificiales utilizados. Su uso permitiría no sólo ahorrar dinero, pues resultan mucho más económicas que los productos sintéticos, además de prevenir problemas de polución que vienen a consecuencia de las escorrentías.

A por la sustitución total

De este modo, como complemento de la fertilización tradicional, estas bacterias actuarían como biofertilizantes, si bien el objetivo último sería su sustitución total. Con la intención de que ello sea factible, investigadores de la Universidad de Queensland siguen estudiando las potencialidades de esta bacteria, llamada Burkholderia australis.

Uso de bacterias como biofertilizantes agrícolas
Su interés por ella, por otra parte, obedece a la gran actividad agrícola del cultivo de la caña de azúcar en Australia, uno de los mayores proveedores de azúcar del mundo, siendo Queensland la principal región productora.

Como es sabido, las bacterias utilizan el nitrógeno del aire para producir compuestos de nitrógeno que resultan muy útiles a las plantas como abono. Es a través de esta idea como el cultivo recibe los nutrientes de un modo más saludable para la planta, en entorno y el consumidor.