Usos cosméticos del aceite de neem
En la cosmética verde, qué duda cabe, los aceites tienen un gran protagonismo. Casi cualquier aceite vegetal de cultivo orgánico puede convertirse en un gran aliado de la belleza y el cuidado personal si se conocen sus propiedades y aplicaciones. Además, cunden mucho. Con dosis mínimas suele ser suficiente, por lo que salen bien de precio.

El aceite de oliva, el aceite de argán, el aceite de coco o el mismo aceite de neem son excelentes ejemplos de aceites multiuso, que aplicados de forma adecuada pueden ayudarnos a cuidarnos, mejorar nuestro aspecto físico e incluso a tratar problemas de salud, siempre previa consulta médica.

Un regalo de la naturaleza

En este post nos centramos en el aceite de neem, una maravilla que nos regala la naturaleza para uso como repelente natural en la agricultura y jardinería ecológicas, además de los mencionados fines cosméticos y curativos. Eso sí, vaya por delante que por muy natural que sea, si el cultivo no es ecológico sus propiedades no serán las mismas y por supuesto, no podemos considerarlo un cosmético eso.

Usos cosméticos del aceite de neem
Por otro lado, también es aconsejable que sea aceite de neem no refinado, es decir, obtenido a través de una primera presión en frío. Solo así, buscando además el correspondiente certificado bio, podremos usarlo con toda confianza, teniendo en cuenta que por simple precaución no se recomienda a mujeres embarazadas ni tampoco a mujeres que estén buscando concebir.

El aceite de neem o lila india

Por lo demás, el aceite de neem suele ser bien tolerado. De hecho, su eficia y su alta inocuidad (sobre todo frente a otras alternativas de composición química) han hecho que adquiera una gran popularidad actualmente en todo el mundo, y además su uso ha sido importante ya desde tiempos ancestrales.

El origen de la planta de la que se extrae el aceite de neem, la Azadirachta índica o el árbol de neem, era asiático, pero actualmente su cultivo se extiende a otras zonas tropicales. En concreto, el aceite de neem se obtiene del prensado de los frutos y semillas con el resultado de un aceite que variará de color según su mayor o menor pureza.

Propiedades para la piel

Para usos cosméticos de aplicación externa, se utiliza mucho para equilibrar la piel. Sus ácidos grasos ayudan a mejorar su estado cuando se es constante en las aplicaciones y a minimizar problemas de acné y eczemas, psoriasis y piel sensible en general.

Usos cosméticos del aceite de neem
El secreto de su eficacia se encuentra en los ácidos grasos que contiene y también en lo que no tiene, básicamente en la ausencia de otros elementos que pudieran provocar problemas de alergias y reactividad. Aún así, volvemos a subrayar que no se puede garantizar su inocuidad, por lo que al menor signo de intolerancia su aplicación debe ser suspendida de inmediato y consultar con un especialista.

Un uso regular como preventivo para evitar problemas dérmicos también resulta de gran interés, sobre todo para personas de piel sensible, tanto a nivel de cuero cabelludo, cutis y piel del resto del cuerpo.

Su pretendido efecto antiarrugas debe ponerse en tela de juicio. Si bien mantiene la piel en buen estado, hidratada y protegida, acabar con los signos de la edad es una tarea que no puede resolver con tanta solvencia como nos gustaría.

Usos cosméticos del aceite de neem
Sí resulta bastante efectivo para tratar infecciones por hongos en piel y uñas, y ayuda a cicatrizar pequeñas heridas superficiales, incluso aquellas que no se ven a simple vista pero que suponen un posible foco de infecciones y contagios. En ambos casos, aunque no es un uso estrictamente cosmético, su efectividad también se traduce en una mejora estética.

Cuero cabelludo sano y pelo bonito

Del mismo modo que ayudan a equilibrar la piel hacen lo propio con el cuero cabelludo, eliminando la caspa e hidratándolo. A su vez, promueve el crecimiento del cabello y mejora su aspecto. Su aplicación se realiza de forma pura o mezclándolo con otros ingredientes, como el aceite de coco (a razón de una cucharadita de aceite de neem por media taza de aceite de coco), ideal por otra parte para minimizar el fuerte olor del aceite de neem.