Usos curiosos y prácticos de los posos de café
Los restos del café, también llamados posos, son los residuos que quedan en el filtro de la cafetera. Exacto, esa pasta oscura que normalmente va a la basura. Al desecharlos, sin embargo, estamos perdiendo la oportunidad de utilizarlos de mil y una formas.

Algunas son más conocidas que otras. Entre los usos populares están su reutilización para hacer compost, desatascar las cañerías, exfoliar el cuerpo o, por ejemplo, repeler plagas en el jardín. En este post no vamos a centrarnos en ello. Vamos a apostar también por un uso más atípico. De este modo, ampliando las opciones tendremos más ideas y, por lo tanto, aumentamos también las probabilidades de encontrarle un uso práctico.

Cultivo de setas

Como puede verse en la imagen que abre el post, los posos de café son la materia prima que necesitamos para el cultivo doméstico de setas. En realidad, no solo doméstico, porque hay algunas iniciativas de éxito que comercializan el producto basadas en esta idea.

De este modo, se aprovecha el alimento que todavía quedan en los posos, cargados de celulosa, azúcares, nitrógeno, lignina, entre otros nutrientes que las setas pueden aprovechar perfectamente para su crecimiento. Es más, se ha comprobado que su crecimiento es mayor en los posos de café que sobre la misma madera del tronco. Igualmente, se consigue reducir la tala de árboles, ya que su cultivo requiere madera dura que se extrae de los bosques y, en suma, resulta más sostenible.

Decoración original

Si queremos ser originales con nuestra decoración, pongamos nuestros ojos sobre esa masa informe de café sobrante. Porque, en efecto, los posos de café son un pasaporte al país de las locuras que dejan con la boca abierta.

Usos curiosos y prácticos de los posos de café
Si mezclamos los posos de café con agua y algún aglomerante formaremos una pasta que luego dejaremos secar en la forma que nos interese. En el espejo de la imagen superior se el ha dado una forma circular. Queda genial junto con otras creaciones similares con bambú y trocitos de papel. Reciclaje perfecto para adornar un espejo que estaba con un pie en la basura. Ahora, sin embargo, luce precioso.

Belleza cafetera

Además de la exfoliación corporal, incluyendo la cutánea, los restos de café pueden ayudarnos a hacernos tratamientos de belleza también muy habituales. Por ejemplo, obtendremos una mascarilla vivificante si mezclamos los posos con nuestro aceite natural favorito (aceite de almendras dulces, aceite de coco, aceite de oliva, de Argán…) y aplicamos durante unos minutos.

Dejándolo actuar, sin frotar en absoluto, estamos nutriendo la piel y aprovechando la vitamina C que aporta el café. No en vano, de acuerdo con un estudio, los posos del café son hasta quinientas veces más antioxidantes que la vitamina C.

Usos curiosos y prácticos de los posos de café
Si queremos un anticelulítico natural para aplicar en zonas rebeldes, como vientre, cartucheras, muslos o brazos, los restos de café también son una solución perfecta. La misma cafeína y vitamina C actúan de forma muy eficaz.

Será necesaria la constancia, pero por lo demás podemos aprovechar su efecto exfoliante para conseguir que penetren en la piel más fáicilmente esos principios activos que nos ayudarána acabar con la piel de naranja. Además, la piel lucirá radiante como resultado añadido de esa vitamina C.

Usos curiosos y prácticos de los posos de café
Si mezclamos los posos de café con unas gotitas de jabón obtendremos un limpiador exfoliante. No nos excedamos para su aplicación en el rostro. Con media cucharilla es suficiente para que la higiene diaria tenga un plus de limpieza en profundidad.

Jabón al café

Si somos aficionados a hacer jabón natural en casa, los posos de café pueden servirinos para darles un toque especial. El de la imagen es un jabón natural de glicerian al que se le ha incorporado los posos de café. Podría haberse hecho con café líquido, pero la gracia está en reutilizar productos, con lo que el uso de los restos es todo un acierto.

Usos curiosos y prácticos de los posos de café
Además de personalizarlo, conseguimos los beneficios anteriormente mencionados, como la vitamina C y otros nutrientes que ayudarán a exfoliar y vivificar la piel. Su aroma a café también es otro aspecto muy agradable, que hará la diferencia.

Tabmién es una buena opción cuando reciclamos restos de pastillas de jabón para hacer una más grande. Aprovechemos el color oscuro del café para uniformizar su tonalidad, ya que muy a menudo los restos de jabones de tocador son muy diferentes y el resultado suele ser un jabón de un color intederminado poco atractivo.

Bizcocho con un toque especial

Que los posos del café contengan grandes cantidades de vitamina C los convierte en idóneos para reutilizar en la cocina. ¿Pero, cómo hacerlo? La imagen que cierra el post nos da una idea fabulosa. Observa el ingrediente que cubre la apetecible porción de bizcocho que acompaña a la taza de café…

Usos curiosos y prácticos de los posos de café
Así es, son posos de café horneados. Convirtámoslos en un ingrediente más de nuestro bizcocho casero. Podemos mezclarlo junto con el resto de los ingredientes, como si se tratase de cacao o similares. Utilicemos una dosis adaptada a cada receta y también a nuestras preferencias.

Las posibilidades son tantas como nuestra imaginación nos dicte. Por lo general, no exagerar las cantidades nos dará los mejores resultados. Si somos muy cafeteros, soltemos más la mano, pero por lo general, menos será más.

Y, cómo no, quien dice bizcocho dice también magdalenas, galletas, tortitas, cremas de repostería para relleno o cubierta… ¡Juega con las texturas, los sabores, los colores, las mezclas! Quién sabe, a lo mejor das con una receta de éxito…