Vacaciones ecológicas
Tenemos que intentar cuidar nuestro planeta siempre, durante el día a día y cuando estamos de vacaciones también. A todos nos gusta viajar a lugares exóticos rodeados de naturaleza y un aire puro y limpio. Destinos donde poder desconectar del ruido y la contaminación de la ciudad. Pero claro, cuando nos movemos haciendo referencia al turismo rural, tenemos que ser muy responsables porque estos lugares corren también el riesgo de perder esa particularidad tan sana que los caracteriza. La llegada masiva de turistas a lugares hasta ahora poco habitados, es una de las mayores preocupaciones cuando llega la época de las vacaciones.

El viaje, el lugar elegido para pasar las vacaciones y la forma en que las pasamos, son fundamentales a la hora de preservar el medio ambiente. Si contratamos una casa privada o rural, no será mucho más fácil mantener un comportamiento sostenible porque seremos nosotros mismos los que llevemos a cabo las acciones que nos permiten ahorrar energía. Luz, lavadoras, aire acondicionado, calefacción… serán servicios que nosotros podremos graduar en función de nuestras necesidades, siempre pensando en no despilfarrar nada.

Un buen ejemplo de vacaciones ecológicas lo protagonizaría aquel que fuera a una casa de madera de un pueblo cercano a la ciudad que quiere visitar. Para llegar hasta allí, tendría que utilizar un medio de transporte lo más ecológico posible. Luego, una vez instalado en la casa de madera, su comportamiento tendría que ser muy responsable. Aunque el plan nos pueda parecer muy limitado, lo cierto es que en muchas ocasiones sentiremos que nuestras vacaciones son más placenteras y evitaremos alejarnos del ruido y los inconvenientes de la ciudad.