Vaqueros a partir de botellas de cerveza recicladas
“No soy virgen” (I am not a virgin) es el original nombre con el que han bautizado a unos vaqueros fabricados, en parte, con material reciclado. Se descomponen envases como botellas de cerveza hasta que forman un material parecido al hilo.

Primero, se recoge el material de desecho en un centro de reciclaje. Después, las botellas se clasifican por material, incluidas etiquetas y tapas. Todo se tritura hasta que quedan pequeños pedacitos que se sumergen en un baño de agua donde el papel y otras partes flotan y separa las virutas que se van a usar para elaborar el hilo. Se muele de nuevo, para conseguir partículas más finas y que, en realidad, es un compuesto muy similar al poliéster.

Las partículas se funden y se exprimen con alta presión hasta conseguir una hebra continua de material suelto y flexible, listo para ser hilado. Posteriormente, se mezcla con algodón virgen y se teje en una sola mezcla.

I am not a Virgin ha creado una edición limitada de cuatrocientos vaqueros elaborados con botellas marrones de cerveza. Es un tejido único y ecológico.

La nueva marca está consiguiendo inversión de empresas distribuidoras y de agencias de comunicación. Tienen grandes planes para la nueva empresa: lanzar diferentes líneas de pantalones fabricados con botellas de refresco o con botellas de color verde azulado de agua. También quieren hacer camisetas a partir de bandejas de comida recicladas, de botellas de agua clara (para que la ropa sea de color blanco) o de cajas de cartón de yogur. Parece que el reciclaje crea adicción. Y, en este caso, también crea negocio.

Se puede apoyar esta iniciativa en la página web Kickstarter con más o menos dinero. Los modelos para mujer son más elásticos y estrechos. Para los modelos masculinos se están barajando otros nombres, como “No soy casto” o “No soy puro”. La impureza, en realidad, es de la prenda de ropa: es el material reutilizado.