Cerca de 20 millones de chinos beben agua contaminada con arsénico
Son dramáticos los niveles de concentración de arsénico que hay en las aguas subterráneas que consumen cerca de 20 millones de personas en China. Su uso para cocinar y beber pone en riesgo su salud por su alta toxicidad, tal y como evidencia un nuevo estudio publicado en la revista Science.

Si bien ya se conocía la presencia de arsénico en aguas subterráneas de las que se abastecía la población en numerosas regiones chinas, hasta ahora los estudios no habían identificado las áreas concretas afectadas ni el número de personas que podrían resultas afectadas. No, al menos, con el detalle que lo hace esta nueva investigación llevada a acabo por la Universidad de Santiago de Compostela y el Instituto Federal de Ciencias y Tecnologías Acuáticas (Eawag) de Suiza.

El mapa elaborado por el estudio será una valiosa herramienta que utilizarán las autoridades chinas para conocer donde se concentran los problemas de calidad del agua dedicada al consumo humano para así poder actuar con más celeridad y eficacia.

Aguas inodoras e insípidas

El arsénico disuelto en agua es un asesino silencioso, pues su presencia no da señales, imposible de detectar por el olor o el sabor. Sin embargo, beber esas aguas contaminadas lleva a padecer graves problemas de salud (hiperpigmentación e hiperqueratosis cutánea, problemas hepáticos y renales o cáncer) incluso si se ingieren pequeñas concentraciones de arsénico.

Cerca de 20 millones de chinos beben agua contaminada con arsénico

El estudio señala grandes áreas de alto riesgo, tales como las cuencas del Tarim (Xinjiang), Ejina (Mongolia Interior) y Heihe (Gansu), o de la llanura norte de China(Henan y Shandong). Por otra parte, el área total que presenta concentraciones superiores a los 10 microgramos por litro (límite de seguridad para la salud humana) es de alrededor de 580.000 kilómetros cuadrados. A partir de estos datos, teniendo en cuenta la densidad de población, se concluyó que casi 20 millones de personas viven en zonas de alto riesgo.