
En Suecia llevan ya unos años repartiendo a domicilio alimentos ecológicos. De hecho, es un modelo de negocio que funciona desde 1998 pero que ahora mismo está viviendo un auge considerable. Tres empresas se encargan de repartir frutas y verduras ecológicas seleccionadas por ellos mismos y colocadas en cajas que van a parar directamente a los hogares del país nórdico.
El coste de cada caja es de unas 200 coronas suecas, lo que equivale a unos 20 euros aproximadamente. El consumidor es quien elige con qué frecuencia quiere que le envíen estas cajas cargadas de alimento, escogiendo una periodicidad que normalmente suele ser semanal.
El gran problema de este tipo de negocio es que no podemos elegir qué alimentos queremos que lleve la caja. Las empresas colocan los productos en función del stock disponible. Por ello, muchos consumidores prefieren hacer caso omiso a esta económica forma de comprar y prefieren acudir a los supermercados aunque tengan que pagar un precio mayor por prácticamente los mismos alimentos.







































