Ventajas de acolchar el suelo en un jardín bio
En un anterior post repasamos cincos gestos eco amigables para que la jardinería ecológica se pudiera considerar responsable a nivel ambiental. Entre las buenas prácticas propuestas señalamos como clave la protección de la tierra por ayudar a reciclar materia orgánica, a atraer biodiversidad y beneficiar a las plantas, entre otras muchas ventajas.

No todo son ventajas, también hay que decirlo, pero éstas suelen obviarse en favor de los numerosos beneficios que aporta. Básicamente, las desventajas se refieren a aspectos como la incomodidad de colocarlo y renovarlo periódicamente, la conveniencia de unos u otros para determinadas plantas o, por ejemplo, al problema la retención de humedad en climas lluviosos, que puede pudrir las plantas sensibles a la humedad.

Son inconvenientes que, en principio, no deben desanimar. Tan solo debemos tener en cuenta que la información específica es fundamental cuando decidimos ponernos manos a la obra. De hecho, hay un amplio abanico de posibilidades a la hora de elegir el mulching adecuado, por lo que en realidad no hay excusas si queremos aprovechar sus beneficios en nuestro jardín eco.

Nutrimos la tierra

Volviendo a sus ventajas, las cubiertas que van descomponiéndose nutren la tierra. No todas lo harán de igual manera ya que, por ejemplo, algunos tipos de acolchado provocan la acidificación del suelo.

Ventajas de acolchar el suelo en un jardín bio
Eso sí, a la hora de añadir el acolchado evitar hacerlo al pie de las plantas. Se recomienda dejar un pequeño espacio alrededor para preservar la oxigenación y así evitar que las raíces puedan acabar pudriéndose.

De este modo, obtenemos un fertilizante natural que modificará la composición de la tierra. En función de las plantas que tengamos optemos por el más adecuado o, al menos, en menos nocivo de entre aquellos a los que podemos acceder como desechos orgánicos de nuestro jardín o huerto.

Ventajas de acolchar el suelo en un jardín bio
Otra opción es ir cambiando de cubierta medio año o cada año en todo el espacio o sectorialmente para así equilibrar el suelo. Ya sea confeccionándola nosotros mismos con la reutilización de desechos de poda, hojas otoñales o adquiriéndolos, no nos resultará demasiado complicado ir variando.

Sea como fuere, el mulching nos permite fertilizar de forma ecológica, sin necesidad de recurrir a soluciones químicas ni tampoco a otros fertilizantes bio, si bien éstos son complementarios.

Atraemos biodiversidad

En efecto, cubrir el suelo paja, serrín, corteza, hojas secas, césped cortado u otros restos de podas es una manera infalible de atraer biodiversidad. Su mera colocación facilita la aparición de vida en él.

Esta ventaja está unida a la anterior, pues nutrir la tierra significa aprovechar su descomposición para que su superficie se enriquezca. De este modo, se consigue un efecto tremendamente positivo sobre la microfauna del jardín.

Ventajas de acolchar el suelo en un jardín bio
A su vez, la cobertura vegetal sirve de refugio para insectos y microorganismos que resultan decisivos para el buen crecimiento de las plantas cultivadas. El resultado será un suelo más rico y un ecosistema equilibrado, en el que las plagas tendrán lo tendrán difícil.

Protegemos el suelo

También conseguiremos proteger el suelo de las radiaciones solares y de los destrozos de las fuertes lluvias. Sobre todo, en lo que respecta a los terrenos en pendiente, aunque ésta sea ligera, y también evitaremos la lixivación, ya que si el suelo no es poroso el lixivado puede aumentar.

Riego más eficiente

El mulching aporta una cubierta que regula la temperatura y mantiene la humedad del terreno, con lo que el agua no se evapora con la misma rapidez que en los suelos desnudos. En época estival o invernal esa regulación de la temperatura será beneficiosa para la planta.

Ventajas de acolchar el suelo en un jardín bio

Protegemos a las plantas del frío y del calor

En efecto, la regulación de la temperatura que aporta el mulching ayuda a que las raíces no sufran por el frío, y a su vez conseguirá mantener el suelo húmedo por más tiempo. Por lo tanto, ayudará a que toleren mejor el calor en periodos calurosos, en los que las sequías de larga duración cada vez son más frecuentes.

Limitamos las malas hierbas

Evitar la aparición de malas hierbas o minimizarlas será fácil con esta práctica. Simplemente, no tienen espacio para crecer. Eso sí, tengamos en cuenta que esta ventaja puede verse como un inconveniente en determinados casos, ya que hay plantas silvestres que resultan beneficiosas, como el trébol.

Un mulching parcial puede ser una solución a este problema, sin olvidar que hay mulching que contiene algunas semillas. Ocurre con la paja y, como es lógico, éstas pueden crecer.

Ventajas de acolchar el suelo en un jardín bio

Tendremos un jardín más bonito

El acolchado dará al jardín un acabado uniforme. Si elegimos mulching coloreado, muy estético para jardines ornamentales, asegurémonos que tanto los materiales como los tintes empleados son de origen biológico. En caso contrario, por muy lindo que nos parezca, el producto no será ambientalmente seguro y, por descontado, el jardín tampoco podrá considerarse ecológico. Además, un jardín con una mejor estética da también una apariencia de buen mantenimiento, lo que no siempre se considera una ventaja.

A pesar de sus grandes ventajas, el mulching no siempre es bueno. En este post se han apuntado algunas desventajas, pero pueden encontrarse muchas más. En un futuro post daremos un repaso a sus principales inconvenientes para así tener una visión más completa a la hora de decidirnos por esta práctica. Pero, con todo y con eso, nada impide afirmar que, por lo general, el mulching es una solución ecológica y ventajosa que debe tenerse en cuenta para que nuestro jardín o huerto maximice las diferentes prácticas que se nos brindan.