Ventajas y desventajas de las viviendas bioclimáticasLas viviendas bioclimáticas son construcciones ecológicas que buscan la eficiencia energética con el objetivo de ser autosuficientes e incluso generar excedente y están diseñadas para ser confortables gracias al aprovechamiento de los recursos naturales.

La sostenibilidad y el ahorro energético se logran gracias a los materiales de construcción empleados, al estilo de vida de sus habitantes y a factores clave como la ubicación, orientación, al uso de energías renovables y de otras tecnologías verdes.

Numerosas ventajas

La autosuficiencia energética y el superávit son una gran ventaja, sin duda, pues satisfacen el consumo propio e incluso permiten generar un dinero si se tiene la posibilidad e infraestructura necesaria para su venta. Es decir, en este caso sería necesario aprovechar las energías renovables, ya sea la eólica, geotermal o la solar (turbinas, paneles fotovoltaicos en la fachada, etc.), dentro de lo que se conoce como sostenibilidad activa.

Ventajas y desventajas de las viviendas bioclimáticas
Además de esa producción de energía limpia, el empleo de materiales ecológicos y otros recursos de la misma arquitectura como su ubicación, distribución, diseño de grandes ventanales para aprovechar la luz solar, cristales aislantes y demás dan como resultado una sostenibilidad pasiva. Por una parte, se trata de un aspecto positivo por eficiencia y habitabilidad de la vivienda, pero también es cierto que el coste inicial es elevado, por lo que la ventaja la encontramos con una amortización que al cabo de unos años puede suponer un importante ahorro energético.

Todos estos aspectos nos ayudan a optimizar el consumo energético aprovechando esa doble sostenibilidad, activa y pasiva, que a su vez deben intentar suponer un mínimo impacto paisajístico. Lograrlo, por lo tanto, supone otra ventaja con respecto a las construcciones visualmente invasivas.

El objetivo de las viviendas bioclimáticas es conseguir una doble ventaja: ahorrar energía de forma ecológica (las facturas serán mucho más reducidas e incluso se consigue la autosuficiencia y se contamina menos) sin que ello suponga una menor calidad de vida, sino todo lo contrario.

Ventajas y desventajas de las viviendas bioclimáticasLa mejora del aislamiento térmico va acompañado por un aislamiento sonoro, un aspecto interesante que muchas viviendas convencionales no satisfacen. El diseño creativo, la reducción de los residuos, un mejor reciclado y la integración de la flora autóctona para regular la temperatura o un interior más saludable por el uso de materiales ecológicos son otras de sus muchas ventajas.

También hay inconvenientes

Sin embargo, no todo es de color rosa. Aunque acabes amortizando la inversión, lo cierto es que son muy caras o, si se quiere, de coste más elevado que las casas tradicionales. Al menos, así es actualmente, si bien en el futuro podría popularizarse este tipo de construcciones y bajar sus precios. Hoy por hoy todavía se trata de un mercado nuevo de carácter exclusivo.

Esta misma novedad es la que ha hace que sea difícil encontrar tanto los materiales como los técnicos que entiendan al respecto. De hecho, los métodos de construcción sostenible tienen un lado creativo e implican una serie de conocimientos que son ajenos a muchos arquitectos.

Por lo tanto, además del presupuesto, encontrar a los profesionales adecuados y el material idóneo puede ser toda una odisea, no siempre con final feliz.

Ventajas y desventajas de las viviendas bioclimáticas
Y, por supuesto, por muy ideales que nos parezcan estas casas, no están hechas para todo el mundo o, lo que es lo mismo, no todo el mundo quiere o puede adaptarse a ellas.

Idealmente, una casa bioclimática está diseñada para una vida confortable, pero también alternativa en cierto modo. Es decir, el modus vivendi ha de ser acorde con la filosofía de la construcción en los más variados aspectos. De otro modo, su diseño simplemente es una posibilidad sin realizar, si acabar de alcanzar todo su potencial.

Crédito Fotos: Armel ISTIN
Arquitecto: Patrice BIDEAU