Vertido de 10 toneladas de fuel en Asturias
Casi diez años después del desastre del Prestige, se ha vuelto a producir un grave vertido en la costa norte española. Esta vez no ha sido en Galicia, sino en la región adyacente: Asturias. Otro paraíso natural asolado por contaminación de petróleo.

El vertido es de unas diez toneladas de fuel y procedente de la rotura de una tubería en la central térmica de Aboño. La marea negra se extiende por el litoral del municipio de Carreño, cuyas playas han sido cerradas al baño tras localizarse los restos de combustible. Precisamente en un día en el que se alcanzan temperaturas máximas históricas.

La rotura de la tubería se produjo durante la madrugada. Fue detectada por operarios municipales que iniciaban las tareas de limpieza de las playas a las siete de la mañana. Dos horas después, HC Energía, la empresa propietaria de la central, que utiliza carbón para producir electricidad, consiguió controlar la fuga. Así, la contaminación es doble: el dióxido de carbono que genera la central y el fuel de la playa.

El Gobierno del Principado de Asturias ha tenido que activar, por primera vez en la historia, el Plan de Contingencia por Contaminación Marina Accidental. En principio, en fase 0. Pero, más tarde, se pasó a nivel 1, pues el fuel llegaba a playas y pedreros del litoral.

En el nivel 1 (hay cuatro niveles de riesgo) se enmarcan aquellos incidentes que pueden provocar contaminaciones leves y localizadas con aparición de manchas de fuel en playas y zonas rocosas. A efectos prácticos está prohibido el baño en las playas de Carranques, Xivares, Peña María, La Palmera y el Tranquero, playas donde se puede ver una bandera roja.

Entre otras actuaciones, está previsto instalar barreras de contención para impedir el paso de fuel en el puerto de Candás y se ha solicitado al Ayuntamiento que prohíba el acceso a estos arenales y pedreros.

¿Responsabilidades?

La empresa busca explicaciones y, a tenor de lo ocurrido con el Prestige, es bastante probable que no se depuren responsabilidades, que dentro de unos meses se olvide el asunto y nadie pague por ello. Dicen que ha habido una serie de circunstancias adversas. La rotura de la tubería y una filtración accidental de una arqueta del sistema de recogida y tratamiento de aguas pluviales hacia el canal de agua de mar (utilizada para la refrigeración de los grupos).

Tras detectar la fuga, la empresa intentó aislar la tubería para minimizar las consecuencias del derrame y su contención en la red de recogida de aguas pluviales, donde inicialmente se preveía recoger todo el combustible derramado para su posterior tratamiento. Pero parte del combustible consiguió colarse por una arqueta hacia el sistema de refrigeración de la central y de allí salió a alta mar para ser arrastrado posteriormente hasta el litoral.

Vertido de 10 toneladas de fuel en Asturias
Por la tarde, unos cuarenta operarios especializados en limpieza industrial ya trabajaban en la limpieza de las playas afectadas, en las que se han instalado contenedores para depositar los restos de fuel que, posteriormente, serán sometidos a tratamiento.

Además, desde el mar, tratan de controlar el vertido. Dos embarcaciones de Salvamento Marítimo usan disolventes para dispersar el combustible (un método que, en parte, lleva los restos de petróleo al fondo del mar) y también se han instalado dos barreras de contención en la bocana del puerto de Candás y en la playa de La Palmera para impedir la llegada de más fuel al litoral.

Según el alcalde del concejo, Ángel Riego, la preocupación es máxima entre los habitantes. En el fatídico año 2002, fue el primer concejo asturiano en recibir vertidos procedentes del hundimiento del petrolero Prestige.

El Colectivo Ecologista de Asturias (CEA) ha señalado que esta situación, desgraciadamente, se veía venir: cada vez que hay más paradas de producción en la térmica por fugas. Una razón más para no usar carbón.