Vertido de cadmio en China
Las autoridades chinas han alertado a los casi cuatro millones de habitantes de la ciudad de Liuzhou, en la región de Guangxi (en el sur de China), para que eviten el consumo del agua del río que atraviesa la ciudad, ya que se encuentra gravemente contaminado desde hace dos semanas a consecuencia de un vertido de cadmio (un metal tóxico cancerígeno) procedente de la actividad de una compañía minera.

Las autoridades han abierto las compuertas de cuatro presas situadas en el río Longjiang, afluente del Liujiang, que atraviesa Liuzhou, con el objetivo de diluir los contaminantes. El vertido se produjo el pasado 15 de enero en Hechi. Desde entonces, muchos peces han muerto pese a los intentos de los bomberos locales por disolver el cadmio mediante el vertido de cientos de toneladas de neutralizadores en el río.

Las autoridades de recursos hídricos y protección ambiental de la Región Autónoma de Guangxi continúan sus esfuerzos por depurar el río Liujiang, pero han descartado la posibilidad de que la contaminación pueda afectar el suministro de agua potable a las ciudades de Hong Kong y Macao.

Los niveles de cadmio podrían ser el doble de lo permitido en la sección del río Liujiang que recorre el centro de la ciudad de Liuzhou. Las autoridades están trabajando para controlar la situación y tratar de garantizar la calidad del agua, ha afirmado Xu Zhencheng, subdirector del Instituto de Ciencias Ambientales del Sur de China, dependiente del Ministerio de Protección Medioambiental.

El suministro de agua potable para los residentes de Liuzhou es seguro, según ha afirmado el alcalde de la ciudad, Zheng Junkang. En todo caso, en el caso de que el suministro de agua corriente tuviera que ser cortado, el Gobierno hará todo lo posible por reanudar el servicio lo antes posible. Sin embargo, la población local no se fía y, sumida en el pánico, ha empezado a comprar agua embotellada para beber.

Con el fin de evitar que se produzcan nuevos vertidos, las autoridades ambientales de la ciudad de Hechi, donde se originó el vertido, han ordenado suspender la producción en las siete fábricas de metal pesado ubicadas en el curso superior del río Longjiang.