Vertido de químicos en el río Yangtsé, en Shanghai
Las autoridades de la ciudad china de Shanghai han declarado la alerta tras descubrir que una fuga química ha afectado a las aguas del río Yangtzé, la principal fuente de abastecimiento hídrico de la ciudad. Según las mismas autoridades, la contaminación química no supone una amenaza para la salud, según ha informado el diario chino Shanghai Daily.

Funcionarios de las provincias de Zhenjiang y Jiangsu han señalado que la semana pasada se detectó fenol, un compuesto ácido utilizado para la fabricación de nailon y detergentes, en el río. El diario mencionado ha señalado que la fuga podría haber sido causada por un buque con bandera surcoreana. Pese a que se supone que la cantidad vertida no supone una amenaza, el director de la oficina de protección ambiental de Shanghai, Chen Wei, ha indicado que la ciudad está preparada para cerrar las compuertas en caso de que se detecten niveles inusualmente altos del elemento y evitar así poner en riesgo a la población.

Parece que han sido los internautas locales los que dieron la voz de alarma. Comentaban el fin de semana que un barco con tanques de algún producto químico se había hundido cerca de Zhenjiang. Algunos aseguraron haber vomitado después de beber un sorbo de agua del grifo.

Las autoridades de Zhenjiang dijeron, en primera instancia, que no habían encontrado ningún vertido, y que el olor se debía a un exceso de cloro. Pero, ahora se sospecha que sí se produjo el vertido y que fue culpa de un barco surcoreano anclado en Zhenjiang, que tenía una válvula mal cerrada.

El Centro Provincial de Control y Prevención de Enfermedades de Jiangsu aseguró que la concentración de fenol en el agua corriente era baja y que no era dañina para la salud, pero la Oficina de Protección de Medioambiental de Shanghai, donde desemboca el río Yangtsé, trata de evitar, en lo posible, la contaminación. Mejor curarse en salud. En Shanghai viven más de 23 millones de personas.

La ciudad de Rugao, a unos 150 kilómetros de Shanghái, también anunció niveles excesivos de fenol en el agua. Cambió su suministro de agua corriente a otro de reserva. Las ventas de agua embotellada se han agotado en las tiendas de las localidades de la zona. Algunos supermercados han vendido más de 10.000 botellas en sólo cuatro horas.