
La organización ecologista Greenpeace ha detectado grandes cantidades de vertidos tóxicos en la Bahía de Cartagena-Escombreras. Un grupo de buzos pudo comprobarlo de primera mano y corroborar el por qué esta zona ha sido catalogada por las Naciones Unidas como un “punto negro prioritario de contaminación”.
Parte de los activistas que allí se desplazaron desplegaron una pancarta bajo el agua en la que se podía leer: “Cartagena Alarma Tóxica”. Desde hace ya un tiempo esta es una de las zonas más dañadas de la costa española, pero de momento no se ha tomado ninguna medida al respecto para acabar con la contaminación.







































