Virus pandémicos más peligrosos por el cambio climático
No es raro que la Organización Mundial de la Salud declare la emergencia global de virus emergentes como el ébola, el H1N1, zika… Son crisis sanitarias que son motivo de preocupación por la salud mundial, y se suceden sin descanso.

¿Por qué motivo? ¿Qué tiene que ver en ello el cambio climático? Las enfermedades víricas emergentes que se globalizan, en efecto, no son una excepción. Muy al contrario, ya sean nuevos o viejos virus, el cambio climático ayuda a que éstos se difundan de un modo inédito.

¿Cómo influye el cambio climático?

La expansión global tiene relación con el calentamiento de la Tierra. Como suele ocurrir, los análisis exigen tener en cuenta distintos factores, pero no cabe duda de que el cambio climático tiene un claro efecto sobre los mosquitos, los vectores más habituales.

Virus pandémicos más peligrosos por el cambio climático
Entre los condicionantes no climáticos cabe mencionar la presencia de nuevos vectores, pero el cambio climático por sí solo puede influir de forma decisiva a la hora de multiplicar los virus rápidamente. Tanto, que resulta complicado, si no imposible reaccionar cuando se convierten en virus pandémicos a una velocidad de vértigo.

Y son numerosos, pues según la Agencia de Desarrollo Internacional Americana, tres de cada cuatro nuevas enfermedades humanas son virus zoonóticos, es decir, causados por microbios que se transmiten a través del contacto con determinados animales. Entre otros, las aves, los mosquitos o las ratas.

El cambio climático facilita la transmisión de estos virus a consecuencia de las transformaciones que provoca, como por ejemplo el aumento medio de las temperaturas, con lo que el calentamiento global amplía el hábitat de los animales.

Se producen cambios que en muchas ocasiones son un trampolín para que muchos virus se difundan de un modo imparable. De ello cabe deducir, por lo tanto, que conforme avance el cambio climático y suba el mercurio más problemático puede resultar su control.

Lo que vendrá…

El aumento de las temperaturas traerá la aparición de enfermedades emergentes que adquirirán la dimensión de pandemias. Saber cuáles serán es un acto de prestidigitación que ni siquiera está al alcance de los más reputados virólogos.

Sin embargo, una cosa está clara: la transmisión de muchos de ellos estará vinculado de un modo u otro al cambio climático global. Por ejemplo, al igual que ocurre con el dengue, el paludismo o la fiebre amarilla, el virus del Zika también los transmite el mismo tipo de mosquito.

Virus pandémicos más peligrosos por el cambio climático
Si seguimos tirando del hilo, es fácil deducir que la , del mismo modo que el calentamiento global está relacionado con la transmisión de enfermedades a través de la picadura de mosquitos, conocidos científicamente como vectores artrópodos. Es su expansión geográfica la que convierte el virus en pandemia mundial de alta peligrosidad.

Además, se da la circunstancia de que para expandirse no necesitan necesariamente de los mosquitos, sino que pueden hacerlo a través de los seres humanos, sobre todo cuando éstos interactúan de forma masiva, tal y como ocurre en las ciudades. Por lo tanto, un mundo en el que los mosquitos prosperan en un área del planeta cada vez mayor y las ciudades son una tendencia imparable, se traduce en un entorno con un elevado riesgo, pues los vectores de transmisión encuentran un entorno propicio.

O, por ejemplo, el cambio de hábitat de los animales por distintos motivos, como su pérdida o consecuencia de unas condiciones que lo propician en lugares nuevos puede contribuir a estrechar el contacto con el ser humano. El resultado: la propagación del virus a la especie humana es más fácil, así como su difusión pandémica.

Y, por supuesto, los virus no dejarán de mutar, encontraremos vías de transmisión nuevas y surgirán otros nuevos que darán lugar a alertas sanitarias que aumentarán la necesidad de bioseguridad global.

Virus pandémicos más peligrosos por el cambio climático
De hecho, en general el cambio climático convierte grandes zonas geográficas en áreas peligrosas como resultado de ese paralelo aumento de áreas más cálidas. En el caso de los virus que se transmiten a través de los mosquitos, la transmisión es más sencilla porque los mosquitos sobreviven sin problemas.

Si el clima se suaviza, el mosquito tiene garantizada su supervivencia. Sobrevivirá gracias a las temperaturas más elevadas y, por lo tanto, la probabilidad de picaduras se dispara. Con el agravante de que la agricultura intensiva emplea insecticidas que acaba con los depredadores de estos mosquitos, cuya proliferación no encuentra obstáculos.

En definitiva, un nefasto efecto más del cambio climático, ante el que no puede bajarse la guardia, pero solo reduciendo las emisiones es posible atacar la raíz del problema.

Otra razón más para apostar por un mundo bajo en carbono y una agricultura bio como único futuro posible para lograr la seguridad alimentaria globales.

Virus pandémicos más peligrosos por el cambio climático
La situación se complica, y eso sin contar con los problemas de seguridad mundial, catástrofes humanitarias y ambientales que se espera a consecuencia de los eventos extremos…

El deshielo libera virus gigantes

La vigilancia global de estas enfermedades requiere mirar también hacia los polos. Según recientes descubrimientos de virus gigantes liberados con el deshielo, hacia la Antártida.

En los últimos años se han liberado virus gigantes que permanecían aprisionados en esta región de planeta. En 2013 se descubrieron varios de ellos y los interrogantes siguen estando abiertos.

Virus pandémicos más peligrosos por el cambio climático
No se sabe si serán más o menos peligrosos, pero al margen de lo que diga la ciencia el deshielo no se detiene, y no sabemos qué virus prehistóricos pueden activarse, y acabar amenazando a la humanidad. Sea como fuere, no estamos preparados para ello.