Virus Schmallenberg en el ganado europeo
Se han confirmado presencia del virus Schmallenberg (SBV) en 1.646 explotaciones ganaderas europeas, según han confirmado los departamentos de Agricultura de varios países afectados de la Unión Europea, entre otros, Alemania, Holanda, Bélgica, Gran Bretaña, Francia, Luxemburgo e Italia. En estos siete países se ha constatado un total de 1.435 focos en explotaciones de ovino, 160 en ganaderías de bovino y 51 en granjas de caprino.

Alemania ha sido el primer país en identificar esta nueva enfermedad de los rumiantes y el que más focos ha localizado (820), con la detección de 716 casos de explotaciones de ovino, 66 de bovino y 38 de caprino, según los datos del Instituto Friedrich-Loeffler, principal encargado del seguimiento de este virus que ataca a los animales.

En Holanda, el Ministerio de Asuntos Económicos, Agricultura e Innovación también ha comunicado que sufren el contagio en 137 explotaciones, de las cuales 99 son de ovino, 33 de vacuno y 5 de caprino. En Bélgica, la Agencia Federal para la Seguridad en la Cadena Alimentaria (Afsca) ha reportado ya la presencia del SBV en 184 granjas del país.

En Gran Bretaña, el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra) del Gobierno británico ha confirmado que el virus Schmallenberg ha llegado ya a 92 explotaciones, con 85 focos en declarados en ovino y siete más en ganadería de vacuno.

En Francia, continúa extendiéndose la enfermedad. El Ministerio de Agricultura, Alimentación, Pesca y Desarrollo Rural y Regional del Ejecutivo galo ha reconocido ya la presencia del SBV en 411 explotaciones, mayoritariamente de ovino (391), pero también en granjas de vacuno (14) y caprino (6). Luxemburgo e Italia no se libran de la epidemia, aunque en menor medida: un caso en ovino en el primero y otro en una explotación de caprino, en el segundo.

Esta enfermedad animal causa defectos de nacimiento y abortos en el ganado. El virus apareció, por primera vez, en los Países Bajos y Alemania el año pasado, causando síntomas de leves a moderados en el ganado adulto, incluyendo una producción de leche más reducida de lo habitual y diarrea, así como abortos tardíos y deformidades de nacimiento en las ovejas, cabras y crías de ganado vacuno recién nacidas.