Vitoria, edificios sostenibles para la Capital Verde
Vitoria es la Capital Verde Europea en 2012. Y no lo es por casualidad. La ciudad cuenta con muchas iniciativas que benefician el medio ambiente desde hace tiempo. Ahora, para refrendar la citada distinción, entre otros, se llevará a cabo el proyecto europeo Pime’s y en la ciudad se construirán 432 viviendas con criterios de reducción de la demanda energética.

Procedentes de cuatro países, los participantes de Pime’s se reúnen en Vitoria para presentar el proyecto de viviendas sostenibles, en colaboración con el Ayuntamiento, Visesa, Tecnalia, EVE y Acciona. Se trata de 432 viviendas sociales distribuidas en cinco edificios en los que se aplicará medidas innovadoras que reduzcan la demanda energética, como mínimo, un 30% respecto a la exigencia de la normativa.

Además de Vitoria, la ciudad noruega de Sandnes y la húngara Szentendre, representadas por su vicealcalde y alcalde, respectivamente, también contarán con este tipo de viviendas.

El proyecto Pime’s trata de desarrollar comunidades eficientes energéticamente, basadas en microrredes (ecoedificios, almacenamiento solar térmico, gestión energética inteligente y nuevos modelos ESE) para conseguir unos resultados estimados de una reducción del 48% del consumo de la energía primaria y evitar la emisión anual de 640 toneladas de dióxido de carbono.

Según el alcalde de Vitoria, las políticas verdes saldrán reforzadas de la crisis. Allí, las llevan a cabo hace más de tres décadas. Es un compromiso con el medio ambiente y con el futuro.

El programa desarrolla iniciativas locales para, posteriormente, trasladarlas a otras urbes, favoreciendo el desarrollo de comunidades urbanas más sostenibles en el ámbito europeo y cumpliendo con uno de los requisitos del galardón europeo: servir de ejemplo y difundir el conocimiento a otras ciudades.

Además, es un paso más para la ciudad en su compromiso, adquirido a través del Pacto de los Alcaldes en 2009, de superar la meta de la UE de reducir en un 20% las emisiones de CO2 antes del año 2020. Vitoria quiere seguir siendo un ejemplo medioambiental para el resto de ciudades europeas.